RDD-N21-Marzo-2021

8 ISSNe 2445-365X | Depósito Legal AB 199-2016 Nº 21 - MARZO 2021 A través de las actividades que se plantean en este trabajo, se puede observar que los espacios, los ma- teriales y el tiempo necesario para desarrollarlas no pueden convertirse en un impedimento para llevarlas a cabo. Es muy importante entender que, para la puesta en marcha de tales actividades, se pueden utilizar espacios comunes, sin necesidad de utilizar laboratorios especializados, así como emplear materiales senci- llos para realizar los experimentos. Estos aspectos tienen especial rele- vancia ya que pueden modificar las ideas preconcebidas a la hora de realizar experimentos en ciencias, así como fomentar el interés y la mo- tivación hacia la materia. Este tipo de experiencias, basadas en la actividad del alumno, dejan de manifiesto la importancia de utilizar progresivamente la experimentación en el proceso de enseñanza-aprendi- zaje de las Ciencias de la Naturaleza. Los docentes deben emplear una metodología activa que permita a los alumnos aprender Ciencias siendo conscientes de su propio aprendi- zaje para que, en un futuro, a través del desarrollo de este aprendizaje significativo, puedan aplicarlo en la resolución de problemas de su vida cotidiana. Esta metodología de enseñanza de las Ciencias de la Naturaleza puede dar paso a la implantación de pro- yectos educativos en dichos cen- tros, de forma que se ampliase el abanico de posibilidades para tra- bajar de forma práctica muchos de los contenidos curriculares del área. Algunas propuestas de proyectos complementarias podrían estar re- lacionadas con el cultivo de plantas por medio de un huerto ecológico escolar, que fomente el cuidado y el respeto de la naturaleza en los alum- nos. Además, los diferentes tipos de cultivo podrían ser de especies aromáticas, para el estudio de sus propiedades saludables, así como el cultivo de especies de legumbres, de frutas y de verduras, por medio de los cuales los alumnos pudiesen consumir los resultados de sus pro- pios cultivos, así como el reparto de estos productos a algún grupo social desfavorecido, de forma que los alumnos activen la competencia social y ciudadana de forma simul- tánea con el resto de competencias clave. Bibliografía • Araque, N. (2010). Reflexiones en torno a la enseñanza de las Ciencias Naturales en las escuelas españolas. Revista Electrónica Nova Scientia , 5, 3 (1), 143-163. • García M. y Orozco L. (2008). Orientando un cambio de actitud hacia las Ciencias Naturales y su enseñanza en Profesores de Educación Primaria. Revista Electrónica de Enseñanza de las Ciencias, 7 (3). • Head, J. (1982). What can Psychology contribute to Science Education? School Science Review , 63, 631-642. • Hodson, D. (1990). A critical look at practical work in School Science. School Science Review , 70, 33-40. • Keys, W. (1987). Aspects of Science Education in English schools . Windsor: NFER-Nelson. • Lynch, P.P. y Ndyetabura, V.L. (1984). Students’ attitudes to school practical work in Tasmanian schools. Australian Science Teachers Journal , 29, 25-29. • Pozo, J. I. y Monereo, C. (1999). El aprendizaje estratégico. Enseñar a aprender desde el currículo . Madrid: Santillana Aula XXI. • Pozo, J. I. (1997). La crisis de la educación científica. ¿Volver a lo básico o volver al constructivismo? Alambique. Didáctica de las Ciencias Experimentales , 14, 91-104. • Pujol, R. (2007). Didáctica de las ciencias en la Educación Primaria . Madrid: Síntesis. • Sensat, R. (1933). Los estudios de la naturaleza en la escuela. Revista de Pedagogía , 13 (141), 391-396. Cómo citar: Aroca Moreno, Mª T. (2021, marzo). La enseñanza práctica de las Ciencias Naturales. Metodología experimental para favorecer el aprendizaje. Campus Educación Revista Digital Docente , Nº21, p. 5-8. Disponible en: https://www. campuseducacion.com/revista-digital- docente/numeros/21/

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