RDD-N23-Septiembre-2021

9 ISSNe 2445-365X | Depósito Legal AB 199-2016 Nº 23 - SEPTIEMBRE 2021 acción que desarrollar en el aula de manera paralela o integrado en la propia programación didáctica, es- pecialmente centrado en la gestión y manejo de la interacción en el aula. Siguiendo a Torrego y Moreno (2003) resaltamos las siguientes estrategias: • Efectuar gestos y miradas que indiquen la conducta deseada, como señalar con la mirada el trabajo del alumno para que este modifique su comportamiento y proceda a la realización de la ta- rea encomendada. • Silencio del docente ante la dis- persión del aula, el silencio pro- longado por parte del profeso- rado hace que sean los mismos alumnos los que se corrijan entre iguales y modifiquen su conducta hacia la deseada por el docente. • Invadir el territorio acercándose a la zona del alumno o alumnos dis- ruptivos, la presencia cercana del profesor incomoda al discente o grupo de discentes que están ac- tuando inadecuadamente lleván- dolos a modificar su conducta. • Llamar la atención de forma seria y breve, hacer al alumno conscien- te de manera clara de que no esta- mos contentos con su actuación. • Mensaje en primera persona, diri- girse al alumno directamente por su nombre, que se sienta aludido. • Explicitar de forma breve las con- secuencias derivadas de la conduc- ta inadecuada, trata de recordar al alumnado que esas conductas in- deseadas tienen efectos negativos. • Bombardeo de ideas, preguntar al alumnado directamente sobre lo que se está trabajando en clase como llamada de atención hacía su falta de interés y/o conducta disruptiva. Como hemos podido comprobar, son diversos los autores que han tenido como objeto de estudio la investiga- ción sobre técnicas y estrategias para el manejo de los comportamientos disruptivos en las aulas, ofreciendo así una alta gama de recursos como los mencionados anteriormente para combatirlas y minimizar los efectos negativos que puedan tener sobre cada alumno en particular y en rela- ción al grupo-clase en general. No obstante, el docente, para una correcta puesta en práctica de estas técnicas, debe conocer la situación concreta de su alumnado, así como sus necesidades y características para adecuar su actuación a su con- texto de actuación particular. La presencia de conductas inde- seadas en el aula es algo a lo que tarde o temprano todo profesional educativo deberá hacer frente, por lo que es de vital importancia que los docentes conozcan las causas que inciden en la presencia de estos comportamientos, además de saber frenarlos a tiempo, corregirlos y tra- bajar en su prevención. Bibliografía • Bunge, E., Gomar, M. y Mandil, J. (2011). Terapia cognitiva con niños y adolescentes . Buenos Aires: Akadia. • Corsi, E., Barrera, P., Flores, C., Perivancich, X. y Guerra, C. (2009). Efectos de un programa combinado de técnicas de modificación conductual para la disminución de la conducta disruptiva y el aumento de la conducta prosocial en escolares chilenos. Acta Colombiana de Psicología , 12 (1),67-76. • Fernández, I. (2006): “Haciendo frente a la disrupción desde la gestión del aula” en J. Torrego, J. (coord.) Modelo integrado de mejora de la convivencia . Graó, Barcelona, pp. 173-206. • Freire, C. (2012). 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Disponible en: https://www.campuseducacion. com/revista-digital-docente/numeros/23/

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