RDD-N39-Junio-2026

73 ISSNe 2445-365X | Depósito Legal AB 199-2016 1998). Las características que predicen la continuación de la conducta antisocial en la etapa adulta (Kazdin y Buela, 1994) son las siguientes: la edad de comienzo, la variedad, la frecuencia y la gravedad de la conducta antisocial y los factores socio-familiares tales como la presencia de psicopatologías en la familia, el alcoholismo, la conducta delictiva, el desempleo y los bajos ingresos económicos, también la escasez supervisión y apoyo, y las disputas parentales. Por lo tanto, podemos decir que muchos factores de riesgo y de protección frente al consumo de drogas provienen del ámbito familiar, ya que ejercen una influencia duradera sobre los valores, actitudes y creencias de sus descendientes. Las variables familiares que afectan al consumo de drogas de los hijos, son: - - Apoyo familiar. - - Vínculo paterno-filial. - - Actitudes parentales - - Estilos educativos. - - Relaciones familiares. El estilo educativo adecuado para llevar a cabo con los adolescentes es la supervisión y calidez. Es decir, controlar la conducta del hijo, mediante la supervisión, el establecimiento de normas y límites, la construcción de relaciones entre los miembros de la familia, y la aplicación de la disciplina a través de la negociación, el refuerzo positivo y el castigo (Hawkins, Catalano y Miller, 1992). El vínculo familiar también es fundamental, ya que, si no se siente vinculado a la familia, a raíz de un débil apego hacia su padre y su madre, corre un mayor riesgo de implicarse en conductas desadaptativas, incluyendo el abuso de drogas. Para evitarlo debe existir calidez, cercanía emocional y física en la relación, el apoyo y soporte material y personal de las necesidades de los infantes, así como por la ausencia de conflictos en la relación paterno-filial. Estas características se relacionan con otras como el tiempo que pasan juntos compartiendo actividades de ocio, la comunicación y la implicación de la familia en los asuntos del niño o niña. Por otro lado, las recomendaciones del Family Project de la Universidad de Harvard (citado en Marina, 2014) para una óptima educación de los adolescentes son: - - Amor y conexión; referida al vínculo socio-afectivo, apoyo y aceptación mutua entre familia y adolescentes. - - Controlar y observar; la madre y el padre deben saber qué hacen sus hijos en diferentes ámbitos (escolar, extraescolar, tiempo de ocio…) y dicha supervisión directa progresivamente va dejando paso a una mejor y mayor comunicación. El poder de los “autos”: la Educación Física como factor de protección del consumo de drogas en adolescentes Nº 39 - JUNIO 2026

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