RDD-N30-Junio-2023

35 ISSNe 2445-365X | Depósito Legal AB 199-2016 Nº 30 - JUNIO 2023 del comportamiento y la conducta en el aula es necesario conocer diversas estrategias que presentan los modelos del control del comportamiento como son el enfoque conductual y el enfoque cognitivo (Viciana, 2018). Feldman (2007) señala que el modelo conductista se basa en la conducta observable para entender el desarrollo; es decir, la clave para entender el desarrollo de un niño está en observar su conducta y los estímulos que se encuentran en su ambiente más próximo. A su vez, esta teoría sostiene que los avances en la capacidad de resolver los conflictos se dan gracias al aumento de las capacidades mentales que los niños ejercen cuando tienen que resolver un problema. Por otra parte, modelo cognitivo se centra en los procesos que permiten a los seres humanos conocer, entender y pensar, haciendo especial hincapié en las representaciones internas y mentales que tienen del mundo que les rodea. Esta perspectiva ayuda a entender cómo los niños procesan la información que reciben y cómo ésta afecta a su conducta, su forma de pensar y su forma de entender. El autor por excelencia del modelo cognoscitivo es Jean Piaget que defiende que todos los seres humanos pasan por una serie de etapas de desarrollo cognitivo. Ambos modelos, aunque son diferentes, presentan algunas semejanzas a resaltar y que pueden ser empleadas por los docentes cuando emerge algún conflicto en clase. Así pues, se tiene que analizar el comportamiento del alumnado y contextualizarlo; contabilizar las recompensas y castigos que modifican la conducta de los niños; hacer hincapié en lo que se debe hacer, mientras que no es tan necesario remarcar asiduamente lo que no hay que hacer, etc. (Viciana 2018). Condicionamiento operante aplicado Una de las estrategias para modificar la conducta basada en los modelos conductistas es el condicionamiento operante, en el que nos centraremos a partir de ahora. Se propone trabajar empleando el refuerzo positivo a través de la gamificación educativa, para así ayudar al alumnado a aumentar las conductas positivas y, por otro lado, disminuir las conductas negativas; propiciando de este modo la convivencia pacífica en el aula con respecto a la aparición de las conductas provocadas por los TCD. La propuesta que contemplamos incluye, como ya se ha adelantado, la utilización de la aplicación CassDojo. Refuerzo positivo Existen diversas técnicas para la modificación de la conducta que resultan herramientas muy útiles para prevenir y mediar en los conflictos emergentes del centro educativo y, concretamente, dentro del aula. Una de esas técnicas es el refuerzo positivo. El refuerzo positivo ayuda a que las conductas deseadas y correctas se repitan, y entendemos que, si los alumnos aprenden a modificar su comportamiento en base a las consecuencias positivas que éste produce, las conductas disruptivas tendrán una disminución significativa. El refuerzo positivo implica presentar consecuencias positivas en forma de recompensas o premios al alumnado, inmediatamente después de una conducta concreta para que, de este modo, aumente la posibilidad de que esta conducta se repita en un futuro (Albert, 2007). Existen dos tipos de reforzadores del comportamiento (Vallés, 1990): los reforzadores extrínsecos, que son los que el docente ofrece al alumno (elogios, por ejemplo), y los reforzadores intrínsecos, que se generan por los pensamientos o sentimientos del propio alumno (como el sentimiento de autosuficiencia). De la Torre (2003) expone en su estudio una propuesta basada en el refuerzo positivo y la economía de fichas (técnica a la que se hará referencia más adelante, puesto que es en la que se basa la aplicación ClassDojo) como estrategia para la modificación de la conducta de los alumnos, de manera que se pueda reforzar su éxito haciéndoles entender que sus actos tienen consecuencias. Por tanto, dependerá de ellos que esas consecuencias se conviertan en positivas o negativas. El refuerzo positivo permite que se puedan aumentar determinadas conductas, por eso se considera una posible solución a los TCD, reforzando las conductas adecuadas que los alumnos tengan y, por su parte, debilitando las conductas inadecuadas. Gamificación educativa La gamificación es un concepto relativamente moderno que proce-

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