37 ISSNe 2445-365X | Depósito Legal AB 199-2016 a Filipo, lo que parece indicar que cayó en la cuenta de este error. El evangelio de Marcos se basa en un relato popular antiherodiano influido por diversos motivos bíblicos: Herodías es como la perversa Jezabel que desea asesinar a Elías (contado en el capítulo primero de Reyes, del Antiguo Testamento); Elías se habría encarnado como espíritu en Juan Bautista que actúa como precursor de Jesús. El relato popular ofrece como razón del degollamiento de Juan Bautista la crítica a Herodes Antipas por haber consumado un matrimonio en contra de la Ley. • Cuando se menciona “su hija, Herodías” indica que la bailarina es hija de Antipas y de Herodías y que tenía el mismo nombre de la madre. Pero esta lectura es otra equivocación de Marcos, pues va en contra de lo que afirma Flavio Josefo en su Antigüedades judías (libro XVIII), a saber, que la muchacha se llamaba Salomé y que era hija de Herodes Boeto y de su entonces mujer, Herodías. Por tanto, era sobrina de Antipas y, también, su hijastra. • El tipo de baile que puede presuponerse no era propio de un personaje de la corte real, sino que era ejecutado normalmente por profesionales, en general prostitutas a la vez. • El rey, al ofrecer la mitad de su reino a la joven que danza, recuerda al libro de Ester (5, 3) de la biblia hebrea: Ester baila ante el rey Asuero y este, agradado, le promete que le concederá lo que pida, incluso la mitad de su reino. Como se puede apreciar, en el texto marcano la hija de Herodías carece de nombre y de autonomía, pues pregunta a su madre lo que debe pedirle al rey. Igualmente, el motivo del rey fascinado ante una muchacha que baila no es nuevo, pues se remonta al reinado de Asuero o Jerjes I, entre el 486 y el 465 antes de la época cristiana. En cuanto a la danza, ésta tiene una mera función instrumental, y la presencia física de esta joven (mencionada directamente como “niña”) no contiene ningún elemento que permita hablar de seducción erótica explícita sino, más bien, de divertimento y distracción, al estilo de los espectáculos de bailarines e ilusionistas de la época. Así pues, con estos rápidos matices ya podemos ir desmotando algunas piezas de la tradición posterior atribuida a Salomé, comenzando por la culpa gratuita que ha caído sobre ella al haber sido señalada como la principal instigadora del crimen de Juan, cuando dicha decisión procede en última instancia de su madre, Herodías. En lo relativo al evangelista Mateo, éste sigue la pauta narrativa perfilada por Marcos y, a su vez, enmienda, resume, elimina o amplía el texto de su predecesor (Montserrat, 2024). El núcleo argumental del ajusticiamiento de Juan en Mateo es muy similar al de Marcos, aunque evidentemente más breve, más seco y mucho más condensado. De su lectura puede deducirse que el evangelista pretende poner el acento en una interpretación más teológica que dramática. “ “A pesar de que la Salomé neotestamentaria apenas es una joven anónima, la modernidad ha proyectado sobre ella una poderosa imagen de amenaza femenina La construcción simbólica de Salomé a partir del drama de Oscar Wilde Nº 39 - JUNIO 2026
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