58 ISSNe 2445-365X | Depósito Legal AB 199-2016 Práctica deportiva y funciones ejecutivas Las funciones ejecutivas, que se inician en la infancia y se empiezan a consolidar en la adolescencia, influirán en (Marina, 2014): • Gestión de la activación. • Gestión de la atención. • Gestión de la motivación. • Inhibición de impulsos. • Elección de metas. • Planificación. • Flexibilidad. • Gestión de la memoria. • Gestión de las emociones. • Metacognición. Según Guillén (2015), con el ejercicio físico se favorece neurogénesis, las neurotrópicas y la plasticidad cerebral. Es decir, con la práctica físico-deportiva se generan nuevas neuronas, se crean nuevas sinapsis entre ellas y se fortalecen las ya existentes, lo que repercute positivamente en la memoria y el aprendizaje. En una revisión realizada por Maureira (2016) basada en las investigaciones realizadas entre 2010 y 2016 sobre los efectos del ejercicio físico sobre las funciones ejecutivas se demostró que existen unos resultados positivos entre la práctica físico-deportiva y la mayor competencia en la memoria de trabajo, la flexibilidad cognitiva y el control inhibitorio. El poder de la inteligencia emocional con los “autos”: del autoconocimiento, automotivación y autocontrol a la autorrealización El autoconocimiento es una de las piedras angulares de la inteligencia emocional, referido a la conciencia de uno mismo, los estados internos, las emociones… incluso se utiliza el término metaestado y metacognición para referirse a la conciencia de las emociones y los pensamientos respectivamente (Goleman, 1996). El autoconocimiento es importante para dar respuesta a qué siento/pienso, por qué, cómo actuar en consecuencia. Sócrates ya se refería a la importancia del “conócete a ti mismo”, cuya inscripción en el templo de El poder de los “autos”: la Educación Física como factor de protección del consumo de drogas en adolescentes Nº 39 - JUNIO 2026
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