RDD-NumESPECIAL-2026

146 ISSNe 2445-365X | Depósito Legal AB 199-2016 Como ejemplo de gamificación está la herramienta Kahoot, que permite crear juegos interactivos de forma fácil e intuitiva. En cada unidad, se puede realizar un cuestionario a través de un Kahoot sobre alguna parte de los contenidos para asentar y repasar los mismos antes del examen o prueba final, y así introducir más dinamismo y diversión en el aula. El microaprendizaje es la manera de aprender mediante pequeñas cápsulas o píldoras breves de contenido, interconectadas, con actividades de corta duración, de 2 a 15 minutos y con experiencias de aprendizaje enriquecedoras. El tipo de contenido que podemos incluir en estas cápsulas o píldoras son: microvídeos educativos, tutoriales o videotutoriales, infografías, storytelling, ilustraciones, pódcast, presentaciones interactivas tipo cuestionario o incluso redes sociales. En este caso, podemos utilizar la plataforma de aprendizaje móvil de SC Training, y crear una lección breve y enfocada en una unidad de trabajo en concreto, ideal para mejorar la retención de conocimientos usando dispositivos móviles. Se trata de ofrecerles una lección de microaprendizaje sencilla que permita a el alumnado con más dificultades repasar los contenidos antes del examen y poder aprovechar los tiempos muertos como, por ejemplo, los viajes al ir y volver al centro educativo. Con respecto al aula invertida o flipped classroom, como su propio nombre indica, los alumnos acceden en primer lugar a los contenidos educativos (lecturas, vídeos, pódcast u otros recursos) en casa, y en clase llevan a cabo actividades interactivas, discusiones, ejercicios prácticos y proyectos colaborativos, donde ponen en práctica lo aprendido. A los recursos educativos acceden a través de plataformas y aplicaciones, y así los alumnos tienen la posibilidad de aprender a su propio ritmo. De esta forma, desarrollan habilidades de autorregulación y gestión del tiempo. El docente actúa como facilitador o guía, proporcionando apoyo personalizado, promoviendo el aprendizaje colaborativo y ayudando a los estudiantes a aplicar los conceptos y a profundizar en su conocimiento. Esta metodología se usa cada vez que el grupo tiene que incorporar un reto a su proyecto empresarial; se manda para casa el visionado de un vídeo insertado en la presentación interactiva que explica cómo realizar el reto, y al llegar a clase, los alumnos, en grupo, lo realizan a la vez que el docente se centra en apoyar el proceso resolviendo dudas. Volviendo a los tipos de aprendizaje, el tránsito o cambio de un módulo a otro refleja una evolución en la manera de concebir, planificar e implementar procesos educativos, especialmente en entornos digitales. Mientras que el diseño instruccional se centra en estructurar los contenidos y metodologías de enseñanza, el diseño tecnopedagógico amplía este enfoque al integrar de manera estratégica las tecnologías digitales, los principios pedagógicos y las metodologías ágiles, para crear experiencias de aprendizaje más dinámicas, personalizadas e inclusivas. El diseño tecnopedagógico no reemplaza al diseño instruccional, sino que lo complementa y lo lleva a un nuevo nivel, adaptándose a las demandas de la educación contemporánea. Esta transición refleja el impacto de la tecnología en los procesos educativos, “ “El docente actúa como facilitador o guía, proporcionando apoyo personalizado Del aprendizaje analógico al aprendizaje digital EDICIÓN ESPECIAL 2026

RkJQdWJsaXNoZXIy MTY1NTA=