186 ISSNe 2445-365X | Depósito Legal AB 199-2016 Entre algoritmos y metáforas en el aula de Lengua tica. Lejos de adoptar posturas prohibicionistas —tan ineficaces como ajenas a la realidad sociodigital de los adolescentes— o de sucumbir a una fascinación acrítica por la novedad tecnológica, la didáctica de la lengua y la literatura debe asumir el reto de redefinir sus marcos metodológicos. La enseñanza literaria posee un valor estratégico singular: la confrontación con los textos clásicos, el despiece de las figuras retóricas y el análisis de la evolución de las ideas humanas ofrecen la materia prima idónea para ejercitar las funciones cognitivas superiores. Por ello, la disciplina debe evolucionar hacia modelos de co-creación humano-máquina, donde la presencia del algoritmo no sustituya la voz ni la capacidad reflexiva del discente, sino que sirva como un reverso dialéctico que ponga a prueba su competencia lectora y su agudeza crítica. En este ecosistema renovado, la IAG no debe concebirse como un sustituto del esfuerzo intelectual ni como un «atajo», sino como un andamiaje cognitivo intencionado, capaz de elevar el nivel de desafío de los estudiantes. Siguiendo los postulados teóricos de Vygotsky (1978) sobre la Zona de Desarrollo Próximo (ZDP), la inteligencia artificial asume el rol dinámico de “otro más competente”. Bajo esta formulación, la máquina actúa como un puente mediador que asiste al estudiante en la transición crítica desde su nivel de desarrollo real o resolutivo independiente hacia su nivel de desarrollo potencial. Sin embargo, a diferencia de los mediadores humanos tradicionales, el algoritmo opera a menudo mediante la generación de disonancias, imprecisiones o alucinaciones, transformando la detección del error tecnológico en el catalizador principal de la fricción pedagógica y de la interacción dialógica. Esta investigación evalúa la eficacia de una propuesta de innovación educativa basada en la investigación-acción dentro del aula ordinaria, donde el alumnado asume de manera soberana el rol de coautor crítico o «auditor de conocimiento», fiscalizando la verosimilitud formal e ideológica de la producción algorítmica. Al utilizar la distancia semántica, la opacidad conceptual y la complejidad intrínseca de los clásicos del Barroco —con la figura de Lope de Vega como eje vertebrador— como estímulo pedagógico, se genera una fricción conceptual deliberada. Esta disonancia obliga al discente a activar funciones cognitivas de orden superior para identificar, argumentar y enmendar las alucinaciones del modelo de lenguaje, transformando un riesgo tecnológico evidente en una oportunidad real de equidad, inclusión y justicia educativa. El desarrollo competencial en un entorno mediado por inteligencia artificial requiere un marco operativo sólido que trascienda la mera alfabetización instrumental. La presente propuesta de innovación educativa se fundamenta en la investigación-acción “ “El estudiante abandona la pasividad y se transforma en un filtro humano experto EDICIÓN ESPECIAL 2026
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