RDD-NumESPECIAL-2026

75 ISSNe 2445-365X | Depósito Legal AB 199-2016 Ante esta situación, se llevaron a cabo medidas de enriquecimiento dentro del aula ordinaria, pero sin modificar la organización general del grupo. Cuando se desarrolló un proyecto sobre el huerto, los animales y la naturaleza, se le ofrecieron distintos niveles de profundización. Así, este alumno pudo formular hipótesis sobre el crecimiento de las plantas que le llevaban a plantear preguntas como «¿Qué pasaría si una planta no recibe luz?» o «¿Por qué algunas hojas cambian de color?». Este caso práctico muestra que la clave del éxito no reside en materiales costosos, sino en la sensibilidad del docente para detectar el interés. Al permitir que este alumno liderara la creación de un «cuaderno de campo» donde registraba mediante dibujos y breves anotaciones (dictadas al docente o realizadas de forma espontánea) los cambios observados en el huerto, se logró canalizar su alta capacidad verbal hacia un fin productivo. Esta experiencia no solo eliminó las conductas de interrupción derivadas del aburrimiento, sino que sirvió como modelo para el resto del aula. Otros compañeros, motivados por su entusiasmo, comenzaron a hacerse preguntas similares, elevando el nivel de interacción dialógica en la asamblea y transformando un potencial problema de conducta en un motor de investigación grupal. Además, se incorporaron materiales complementarios en el rincón de experimentación, lo que potenciaba su exploración autónoma y estimulaba el pensamiento divergente. Estas adaptaciones respondieron a sus necesidades y, al mismo tiempo, generaron un efecto positivo en el grupo, aumentando la participación y la motivación general. Evaluar Para Comprender Y Potenciar El Aprendizaje Evaluar en contextos de altas capacidades no consiste en medir cuánto sabe el niño, sino en analizar cómo procesa la información. Debemos alejarnos de la evaluación basada en el producto final (la ficha terminada) para centrarnos en una evaluación de proceso. En Infantil, esto implica registrar la persistencia ante el reto, la originalidad de las soluciones planteadas y la capacidad de autocrítica. Una evaluación mal enfocada, que solo premie el acierto rápido, puede fomentar que el alumno se acomode en su «zona de confort» por miedo a no ser perfecto, inhibiendo su verdadero potencial creativo. La evaluación en Educación Infantil es un proceso que se desarrolla de forma permanente a lo largo de la jornada escolar, lo que permite conocer el desarrollo infantil. Para los niños con altas capacidades puede ser un recurso metodológico de gran importancia, ya que proporciona la posibilidad de observar y evaluar su potencial, así como los posibles problemas de desarrollo. Se persigue que sea una evaluación centrada en la forma en que aprenden los niños y no tanto en lo que aprenden. Por tal motivo, adquieren importancia aspectos como el espíritu explorador, el desarrollo creativo, la iniciativa, el gusto por aprender, etc., y se ponen en valor la motivación y la curiosidad por el aprendizaje. Un enfoque inclusivo basado en el enriquecimiento curricular EDICIÓN ESPECIAL 2026

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