86 ISSNe 2445-365X | Depósito Legal AB 199-2016 adaptaciones curriculares no significativas, de tal manera que, sin modificar los contenidos y criterios de evaluación del ciclo, se puedan abarcar elementos curriculares establecidos en unidades de programación didáctica del curso anterior, dentro del mismo ciclo. En este supuesto, el director del centro podrá acordar la incorporación de ese alumnado a uno de los grupos de apoyo específico con los recursos disponibles, siempre que se garantice la adecuada atención al alumnado con necesidades educativas especiales. El criterio diagnóstico, como hemos visto, es fundamental para aportar los recursos y apoyos que requiere cada persona, pero para ello es muy importante que existan criterios unificados. De la misma manera, la conceptualización es esencial en el ámbito educativo, ya que aquí se busca la determinación de las necesidades educativas que surgen por la condición del alumno y las barreras del entorno, de manera que se permita el acceso, la presencia, la participación y el aprendizaje a lo largo de su vida escolar. Ante esta cuestión, ¿qué acciones debemos llevar a cabo cuando sospechamos de la existencia de dificultades en el lenguaje? A continuación, se procurará dar respuesta de una manera práctica y funcional. ¿Ya hablará? La expresión «ya hablará» es una impresión diagnóstica muy habitual y potencialmente arriesgada cuando las familias y los docentes expresan su preocupación porque el infante de 1, 2 o 3 años aún no habla, habla muy poco y/o les cuesta interpretar sus mensajes. Esta actitud puede llevar a perder un período de estimulación o de intervención crítico para su desarrollo lingüístico, que resulta clave para su desarrollo posterior y su pronóstico futuro. En el caso de que sea un hablante tardío (comience a pronunciar sus primeras palabras alrededor de los dos años), es de gran utilidad que la familia y el ámbito educativo conozcan estrategias, juegos, modelos de conversación y pautas de estimulación del lenguaje que favorezcan su proceso de adquisición y desarrollo. Como se observa en la gráfica, existen diferencias muy sutiles en el proceso de desarrollo del lenguaje entre el desarrollo típico, los hablantes tardíos y el TEL/TDL en los tres primeros años de vida. Se estima que el 25 % de quienes presentan TEL/ TDL han sido hablantes tardíos, por lo que no existe una línea divisoria clara entre el trastorno del lenguaje y el desarrollo típico. Figura 2. Desarrollo en la adquisición del lenguaje. ATELCA (2018). Favoreciendo la inclusión y aprendizaje EDICIÓN ESPECIAL 2026
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