93 ISSNe 2445-365X | Depósito Legal AB 199-2016 - - Apoyar la comprensión de los enunciados con instrucciones claras y sencillas —rodea, señala, une, subraya, etc.— y asegurarnos de que se entienden. Es conveniente marcar la palabra clave para favorecer la comprensión y añadir un ejemplo de resolución de la tarea, de manera que se facilite el acceso a la información y la participación. - - Reducir la carga verbal en las explicaciones con actividades multimodales y manipulativas, como ábacos, regletas, experimentos, etc. - - Evitar la copia de enunciados y lecturas excesivamente largas. - - Utilizar información complementaria a la información oral y escrita, como tarjetas con puntos para representar cantidades. - - Evitar el exceso de estrategias enfocadas en aspectos simbólicos, pues no permite a los estudiantes reflexionar, analizar, discutir y razonar respecto al sistema de representaciones que admite un concepto matemático y que incluye representaciones simbólicas, pictóricas y concretas (Rico, 2009). - - Elaborar un diccionario matemático en el que se muestren a cada persona las equivalencias visuales de los símbolos y conceptos con verbos de uso habitual. Por ejemplo: sumar = poner; restar = quitar. - - Establecer equivalencias de términos abstractos que signifiquen lo mismo con vocabulario de uso habitual. Por ejemplo: más alto / más grande / mayor = grande. En conceptos espaciotemporales se puede añadir un símbolo pictográfico que los represente. - - Simplificar los enunciados de los problemas u otras situaciones que se planteen en cada materia, eliminando información innecesaria para su resolución, empleando frases sencillas en el planteamiento, utilizando una pregunta para una sola respuesta, etc. - - Facilitar cuadros para responder a varios planteamientos u operaciones, de manera que permitan al niño/a organizar la información con una estructura adecuada en el espacio. - - Utilizar calendarios, temporizadores y horarios que favorezcan su organización y planificación. - - Ubicar al alumnado con TEL/TDL en un lugar donde mantenga contacto ocular continuo con el docente y le permita contemplar toda el aula, por ejemplo, disponiendo el aula en forma de “U”. De esta manera propiciaremos que se comunique con nosotros mediante la comunicación no verbal y evitaremos que se gire o se levante para intentar acceder a la información. Favoreciendo la inclusión y aprendizaje EDICIÓN ESPECIAL 2026
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