94 ISSNe 2445-365X | Depósito Legal AB 199-2016 De una manera más concreta, sobre el aprendizaje de la lectura y su comprensión, se va a hacer referencia a la revisión sistemática de la eficacia de los tratamientos para mejorar la comprensión en niños de 1 a 8 años con dificultades del lenguaje (Tarvainen, Stolt y Launonen, 2020), que muestra un efecto positivo cuando la intervención se dirige a estos tres enfoques: - - Modificaciones en el entorno comunicativo: aplicando pautas del método Hanen y otras indicaciones, como respetar los turnos conversacionales, modelar y expandir su comunicación y promover el uso del lenguaje mediante preguntas abiertas o de elección, por ejemplo. - - Intervenciones directas en el lenguaje: con una enseñanza fonética-fonológica, lecturas compartidas, enseñanza explícita del vocabulario, modelado de errores gramaticales, representación gráfica y juegos sobre conceptos lingüísticos, entre otros. - - Intervenciones en el procesamiento: formular autopreguntas, identificar la estructura de un texto, responder a preguntas sobre textos comparativos, exponer oralmente las ideas recogidas o convertir las ideas en anotaciones escritas esquemáticas son algunos de los recursos. En definitiva, tras la cantidad de actividades y propuestas que se han formulado, se pone de relieve que no siempre se trata de la falta de recursos materiales o de ayudas económicas, sino de tener una mirada inclusiva y voluntad, como dice Igor Flores, además de dar la importancia que merece a la presencia de la red de orientación y de especialistas de Pedagogía Terapéutica y de Audición y Lenguaje. Dificultades de conducta y habilidades sociales: ¿cómo les puedo ayudar en clase? Desde los primeros años de vida, los niños utilizan sus habilidades lingüísticas para relacionarse con sus iguales y con los adultos de su entorno, desarrollando progresivamente su competencia social. El lenguaje no solo cumple una función social e interpersonal, sino también intrapersonal, como herramienta para la autorregulación cognitiva y conductual. Entre esas habilidades sociales se incluyen la comprensión de normas sociales, el reconocimiento de emociones en los demás, la adaptación a diferentes situaciones sociales, la resolución de conflictos y la comunicación eficaz. Por tanto, cualquier dificultad en el lenguaje puede favorecer la aparición de desajustes conductuales y dificultades en la cognición social, lo que puede tener un impacto negativo en dicho desarrollo. Favoreciendo la inclusión y aprendizaje EDICIÓN ESPECIAL 2026
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