104 ISSNe 2445-365X | Depósito Legal AB 199-2016 Evaluación ymejora continua: cómomedir el impacto de la tutoría con perspectiva inclusiva El seguimiento y evaluación del plan de acción tutorial constituye un elemento fundamental para garantizar su calidad y su mejora continua, y en este sentido los planes de acción tutorial deben ser evaluados anualmente, revisados y ajustados en función de los resultados de dicha evaluación. La evaluación debe realizarse mediante encuestas al alumnado que permitan conocer su grado de satisfacción con las actividades desarrolladas y su percepción sobre la utilidad de las mismas, asegurando que estos instrumentos recogen información desagregada por género y otras variables relevantes para detectar posibles desigualdades, y mediante reuniones del equipo docente en las que se analice el desarrollo de la tutoría y se identifiquen aspectos de mejora, y estas se realizaran preferiblemente durante el tercer trimestre del curso, de manera que los resultados puedan ser utilizados para la planificación del curso siguiente. Es muy aconsejable contar con el apoyo del departamento de orientación para analizar el impacto de las medidas implementadas y proponer mejoras, y para unificar la función orientadora entre el equipo docente resulta útil incluir en el plan de acción tutorial no solo las directrices generales de trabajo sino también los formularios y modelos necesarios para su implementación en las aulas. En este sentido puede ser adecuado incluir formularios estándar para recoger las impresiones del alumnado, encuestas de satisfacción, fichas de seguimiento individualizado o cualquier otro tipo de instrumento que permita mantener una coherencia en el proceso de orientación y facilitar la labor del tutor o tutora (Fernández, 2016). Especialmente importante sería establecer el proceso y un formulario base para recoger las impresiones del alumnado frente a la evaluación y la participación de este en las sesiones de evaluación, así como para recoger información sobre sus intereses y expectativas profesionales, todo ello con una perspectiva inclusiva que permita detectar y corregir posibles sesgos o discriminaciones. Los indicadores de evaluación deben contemplar tanto aspectos cuantitativos como cualitativos, incluyendo el número de personas atendidas desagregado por género, el número de acciones realizadas, la tasa de continuidad formativa del alumnado, la tasa de inserción laboral cuando sea posible obtenerla desagregada también por género, la valoración del servicio por parte de las personas usuarias y el grado de cumplimiento del plan de actuación previsto. La utilización de rúbricas de evaluación puede facilitar este proceso al proporcionar criterios claros y niveles de logro definidos para cada indicador, permitiendo una valoración más objetiva y sistemática de los resultados alcanzados. En este sentido, resulta interesante el modelo de rúbrica para evaluar el plan de orientación, que incluya indicadores como el número de personas atendidas, las acciones conjuntas intercentros, la tasa de continuidad formativa y la valoración del servicio por parte de las personas usuarias. La acción tutorial en FP constituye un elemento clave para garantizar una educación de calidad que responda a la diversidad socioeducativa del alumnado, y la heterogeneidad de estudiantes que acceden a los CFGM y CFGS, caracterizada por una amplia variedad de edades, procedencias, situaciones personales y laborales, motivaciones y La acción tutorial en Formación Profesional Nº 39 - JUNIO 2026
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