RDD-N39-Junio-2026

105 ISSNe 2445-365X | Depósito Legal AB 199-2016 expectativas, exige una tutoría flexible, personalizada y adaptada a las necesidades reales de cada persona y de cada grupo, con especial atención a la perspectiva de género y a la inclusión de todas las identidades y situaciones. El nuevo marco normativo derivado de la Ley Orgánica 3/2022 y de su desarrollo reglamentario ofrece una base sólida para el desarrollo de una acción tutorial de calidad, estableciendo la orientación como un elemento esencial del sistema de FP, y las concreciones autonómicas, como las desarrolladas en la Comunidad Valenciana, aportan ejemplos prácticos de cómo articular esta orientación en el territorio, con iniciativas como la red OrientaFP o las guías de acción tutorial elaboradas por los propios centros que pueden servir de inspiración para otras comunidades. El desarrollo de esta tutoría pasa por el conocimiento profundo de las características del alumnado, por la personalización de las intervenciones, por el trabajo sistemático en competencias emocionales y sociales, por la prevención y resolución de conflictos, por la orientación académica y profesional, y por la coordinación con otros agentes educativos y sociales, todo ello con un enfoque inclusivo que garantice la igualdad de oportunidades para todas las personas con independencia de su género, edad, origen o circunstancias personales. Todo ello requiere sin duda una mayor formación del profesorado en este ámbito, así como una mayor consideración de la función tutorial en la organización de los centros educativos y en la distribución de tiempos y recursos, de manera que los tutores y tutoras dispongan de las condiciones necesarias para desarrollar adecuadamente su labor. Además, la experiencia de centros que han apostado por un modelo de orientación integral y personalizada demuestra que una orientación bien articulada constituye un factor de calidad educativa que motiva, conecta y transforma la experiencia formativa del alumnado, reduciendo las tasas de abandono y mejorando la empleabilidad, y contribuyendo además a construir una sociedad más igualitaria y justa. En definitiva, la acción tutorial en FP no puede seguir siendo la gran olvidada, sino que debe ocupar el lugar central que le corresponde en el proceso educativo, pues la diversidad socioeducativa de los estudiantes no es un problema sino una riqueza que, adecuadamente atendida, puede contribuir a formar profesionales más competentes, más maduros y mejor preparados para afrontar los desafíos de un mundo laboral cada vez más complejo y exigente, así como ciudadanos comprometidos con la igualdad y la justicia social. La tutoría es sin duda una herramienta fundamental para lograrlo, y su desarrollo y fortalecimiento deben ser una prioridad para los centros educativos y para las administraciones con competencias en la materia, en el convencimiento de que orientar es, en última instancia, transformar. La acción tutorial en Formación Profesional Nº 39 - JUNIO 2026

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