RDD-N39-Junio-2026

119 ISSNe 2445-365X | Depósito Legal AB 199-2016 Aproximación a las instalaciones de juego en el primer ciclo de Educación Infantil Las toallas o mantas vana favorecer el desarrollo de la motricidad final doblarlas, desdoblarlas, extenderlas en el suelo a modo de colchón o al usarlas para taparse o tapar a un bebé o un amigo. Las telas también favorecerán lo anteriormente comentado, pero también servirá para ocultarse, para hacer juego de “cucutrás”, etc. Las cajas permiten un sinfín de posibilidades. Permiten construir, destruir para volver a construir, meterse dentro, salir, se puede convertir en una cuna o bien en un coche de carreras, o en una cama que invita al descanso… Su valor no es el objeto en sí mismo, sino su valor simbólico. La forma y el tamaño de la caja también será determinante en el juego, una caja pequeña podrá convertirse en un cofre donde atesorar objetos preciados para el niño, pero, en cambio si fuera redonda se podrá utilizar como pelota que rueda… Los vasos permiten ser alineados en filas o también para hacer torres, para dibujar el contorno de un círculo o delimitar el espacio donde cada niño está creando y jugando. Las esponjas posibilitan juegos relacionados con el cuidado y el afecto, a través de ellas el niño va a poder simbolizar acciones como lavar bebés, tal y como le hacen a él en casa, bañar a otro, etc. La pelota va a invitar al movimiento, a lanzar, a correr detrás de ella y al juego con el otro lanzándose el balón entre ellos, uno lanza y el otro la coge y al revés. El balón se podrá lanzar, pero también rodar, podrá llevarse de un lado a otro entre dos compañeros, etc. El balón será el medio en el que el niño aprenda de una manera mágica a esperar y compartir, aunque a veces se puedan producir pequeños conflictos cuando alguno de los jugadores decida que el juego compartido se ha terminado. Los botes de leche en polvo ofrecen múltiples posibilidades; pueden ser cajas donde guardar cosas, pero también pueden servir para hacer torres o un magnífico tambor con el que explorar las posibilidades sonoras. También podrá invitar al movimiento, rodándolo por el suelo y que el niño vaya tras él o bien elemento compartido para establecer entre otro compañero un “te lo mando, me lo mandas”. Los cojines y/o flotadores invitan a la calma, al cobijo y al ensimismamiento que a veces es tan necesario. A explorar el territorio del yo, como lo nombran Abad y Velasco (2011). Pero, además, se podrán utilizar otros materiales como lanas y trapillo, manoplas, picas, aros, tubos de polietileno que se usan para la flotación y el aprendizaje en natación (churros de piscina), ladrillos de plástico, picas, pompones, zapatos… Abad y Velasco (2011) tras muchos años estudiando sobre propuestas de instalaciones han podido observar que materias como arena papel triturado, etc. no persiguen el objetivo que se busca en las instalaciones de juego, pues con estos materiales se favorece “ “Los objetos no tienen por qué ser caros y muy elaborados, pues desde la sencillez muchas veces se despiertan mayores creaciones Nº 39 - JUNIO 2026

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