121 ISSNe 2445-365X | Depósito Legal AB 199-2016 Aproximación a las instalaciones de juego en el primer ciclo de Educación Infantil permanencia que el niño necesita. El cambio de una instalación a otra podrá residir en la configuración de los materiales o la configuración espacial de la propuesta. Algo cambia, pero hay algo que permanece y es estable. Cuando el maestro introduce una triada de objetos durante un tiempo determinado le está dando al niño el tiempo suficiente para que pueda explorar las posibilidades y propiedades de cada objeto y la seguridad y confianza para que comience a desarrollar su imaginario a través de ellos. Hay que dar tiempo al niño, respetar los ritmos de aprendizaje de los estos y las necesidades e intereses de cada niño. Si en cada propuesta se cambiaran todos los elementos que componen la instalación (triada de elementos), habría niños que entrarían en el juego sin problema, pero quizá no conocerían las propiedades y posibilidades totales que tiene cada elemento, y a la larga ese cambio de material constante en cada propuesta no produciría la estabilidad necesaria y deseable que se busca. Al contrario, podríamos reforzar en el niño la hiperestimulación y la espera constante de algo nuevo, algo que el mundo en el que vivimos está primando actualmente. Tal y como destaca Abad y Velasco (2011), la creación simbólica no surge desde la novedad y la experimentación, sino desde la calma afectiva y la calidad de las relaciones. CONCLUSIONES Se podría decir, por tanto, que todos los elementos que componen una instalación como son; el espacio, los materiales y su disposición en ese espacio, el ritual previo a la entrada de los niños a la instalación, el desarrollo del juego en la propuesta y todo lo que conlleva (la creación simbólica, la expresión y representación de los deseos, intereses y emociones y necesidades), la intervención del adulto que escucha, acompaña e interpreta las ideas de los niños y que reflexiona, posteriormente, sobre el relato que han creado los más pequeños son esenciales para que ereste tipo de planteamientos sea frutífero y permita la consecución de los distintos objetivos que se han planteado para la etapa de Educación Infantil. El gran objetivo de la Educación Infantil es contribuir al desarrollo integral, armónico y afectivo de los niños, potenciando su autonomía personal, capacidades físicas, cognitivas, emocionales, sociales y artísticas mediante el juego y la experiencia. Por tanto, partiendo de esta idea, las instalaciones de juego van a permitir de una manera clara y patente el desarrollo de todas estas capacidades. Las instalaciones de juego no son una mera propuesta de diversión para los niños, esconde tras de sí un sinfín de posibilidades de aprendizaje, de descubrimiento del mundo y del yo de cada uno de nuestros alumnos; permite la construcción de un imaginario de manera progresiva, primero conociendo los objetos y las posibilidades de acción que ofrecen cada uno de ellos, para posteriormente reconocer las posibilidades que ofrecen para la construcción del yo y la identificación de uno mismo, para la relación con los demás tanto iguales como adultos de referencia que participan en las propuestas de juego y, por último, para el desarrollo de la función simbólica. Nº 39 - JUNIO 2026
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