128 ISSNe 2445-365X | Depósito Legal AB 199-2016 La mediación pedagógica como vía para el pensamiento crítico dio en el que se encuentra, por lo tanto, al momento de recibir ayuda o acompañamiento de otra persona para su aprendizaje, el proceso se denomina mediación. Para Arias (2014) ser maestro exige ir mucho más allá de las características históricamente consolidadas por una enseñanza técnica, y para la transmisión exclusiva de conocimientos, es necesario que el docente tenga formación científica, pedagógica, práctica, técnica y política, desarrollando así las competencias profesionales de un educador. Reflexionando sobre las matrices filosóficas y epistémicas del pensamiento pedagógico chileno y analizando la noción de educación moderna. Por otro lado, Saviani (1997) afirma que en el escenario educativo esta fricción entre clases dio lugar al surgimiento de pedagogías diferenciadas, con diferentes modelos y orientaciones siempre muy imbuidas en todos los aspectos y etapas de la pedagogía decimonónica. Es así entonces que el proceso de mediar se traduce en aquella instancia de interacción consciente, de tipo educativa, no impuesta y que posee una intención, significado y trascendencia; por lo tanto, es una acción recíproca entre el mediador y el mediado. Esta instancia de aprendizaje acompaña y promueve en el aprendiz un tránsito en su zona de desarrollo potencial, existiendo la zona actual de los procesos cognitivos, que es influenciable de acuerdo con los estímulos del medio para alcanzar la zona de desarrollo próximo (ZDP), vale decir, que pueda identificar la propensión a alcanzar a partir del aprendizaje que ya posee. El desafío pedagógico del profesor mediador es propiciar ambientes dentro del contexto aula para el desarrollo de habilidades, capacidades y destrezas que permitan a los estudiantes comprender y aplicar lo aprendido a los otros contextos que conforman su vida. Por otro lado, en relación al rol que posee el mediador en el aula Keiler (2018) lo definió de manera más simple como el quehacer del docente en la sala de clases. Por lo tanto, el autor sostiene que la investigación de los roles de los docentes, se basan en gran medida en el comportamiento y la práctica de este. En palabras de Abanades (2016) es fundamentalmente una práctica de relaciones en el avance del proceso de enseñanza, ya que los roles cambian significativamente entre el profesor y los alumnos cuando se considera desde la perspectiva de la mediación. En palabras del autor, cuando el maestro asume el papel de mediador pedagógico, se convierte en provocador, facilitador del aprendizaje del estudiante. Feuerstein (1986) planteó el rol del docente, no como un mero transmisor de conocimientos, sino como entrenador de aprendices. El papel del profesor es hacer de mediador, y la forma en que desempeña este papel aplicando técnicas que puedan ser más o menos exitosas para el aprendizaje de los estudiantes (Senge, 2017). Por otra parte, Ortiz (2004) coincide con Senge cuando indica que el papel del docente es utilizar técnicas para captar la atención de los estudiantes e involucrarse en su proceso educativo, generando conocimientos más sólidos, autónomos e integrales. Según Senge (2017) “el profesor del siglo XXI tiene que enseñar lo que no sabe, y lo primero que tienen que hacer es desaprender, olvidar los métodos pedagógicos tradicionales e innovar en las técnicas de aprendizaje”. Nº 39 - JUNIO 2026
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