RDD-N39-Junio-2026

133 ISSNe 2445-365X | Depósito Legal AB 199-2016 La mediación pedagógica como vía para el pensamiento crítico ponen sobre mediar en el aula, asumiendo que: “el profesor tiene que ser un mediador el cual no solamente le entregue las respuestas al alumno, sino que lo guíe en desarrollar su propio aprendizaje, en que se interese por justamente aprender en qué desarrollar su curiosidad, en desarrollar su creatividad y con eso poder desarrollar otras habilidades de orden superior como el pensamiento crítico” (Nuñez, 2023) En consecuencia, mediar es una competencia que los docentes deben desarrollar, sobre todo al considerar las habilidades del siglo XXI, que son finalmente a las que se apunta en educación y que en definitiva da cuenta del trabajo mancomunado, articulado; comprobando que las acciones intencionadas de mediación se cumplan para continuar con nuevos desafíos en cuanto al aprendizaje. El proceso de enseñanza-aprendizaje que se imparte en la actualidad ha generado cuestionamientos sobre las modalidades de trabajo docente en cuanto a sus prácticas pedagógicas evidenciando: un bajo despliegue en las habilidades de los estudiantes, centrándose en el contenido y en la reproducción de la información. Por consiguiente, las habilidades se han visto desfavorecidas en su desarrollo en relación a las diferentes áreas del saber, sobre todo el pensamiento crítico y las actitudes que lo conforman. Existen muchas estudiantes que debido a factores extrínsecos e intrínsecos han presentado requerimientos a nivel académico, lo que se ha visto reflejado en su desarrollo escolar; por lo tanto, el rol del profesor en la actualidad se hace más necesario y fundamental para la propensión de los aprendizajes ya sea en el contexto aula como fuera de esta. El mediador como profesional de la enseñanza, se caracteriza por poseer un conocimiento especializado, que legitima la racionalidad de sus diagnósticos y sus prácticas pedagógicas, haciéndose responsable de las acciones y las consecuencias de ellas. Estas condiciones son posibles de desarrollar en un espacio de autonomía y cuya manifestación concreta se materializa en innovaciones que introduce en el currículum (Pérez, 1993). Hoy en día, la sociedad del conocimiento está llevando a un aprendizaje centrado en el desarrollo de habilidades, emociones, competencias de los aprendices, y el profesor debe aportar desde su competencia pedagógica, las acciones que contribuyan al mejoramiento del proceso de enseñanza-aprendizaje. Así también la participación activa del docente en la clase, fomentando el diálogo y la reflexión en sus aprendices; establecer espacios de retroalimentación, de resolución de conflictos, reforzar positivamente a las estudiantes en su trabajo individual, brindar instancias de juego para el aprendizaje, etc. generan espacios de mediación cognitiva, emocional, y trasciende más allá del aula, a la vida misma de cada aprendiz. Todo lo anterior genera una fuerza inconmensurable en la mediación e integración del proceso de aprendizaje y de la potenciación de las habilidades cognitivas, pensar críticamente. Es por ello la importancia de contemplar con un nuevo matiz el trabajo de “ “El buen mediador dará las herramientas necesarias para que las estudiantes puedan desarrollar su pensamiento crítico Nº 39 - JUNIO 2026

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