RDD-N39-Junio-2026

138 ISSNe 2445-365X | Depósito Legal AB 199-2016 La simulación clínica en la formación de Técnicos en Cuidados Auxiliares de Enfermería En las últimas dos décadas, la educación en ciencias de la salud ha experimentado una profunda transformación metodológica, donde destaca la simulación clínica emergiendo como una de las metodologías activas de mayor impacto y proyección. Lejos de ser una mera práctica con maniquíes, la simulación clínica se define como una estrategia educativa que recrea de manera sistemática y estructurada situaciones clínicas reales o potenciales, utilizando para ello una variedad de recursos que incluyen maniquíes de diferentes rangos de edades, pacientes estandarizados (actores entrenados), simuladores virtuales o entornos de realidad aumentada. El objetivo último de dicha metodología, es facilitar el aprendizaje experiencial, el desarrollo del pensamiento crítico, la toma de decisiones clínicas y el perfeccionamiento de habilidades de comunicación y trabajo en equipo, todo ello en un entorno controlado, seguro, reproducible y libre de riesgos para pacientes reales (Tavares, 2024; Silva, 2024). La literatura internacional es concluyente al señalar que la simulación clínica, cuando se integra curricularmente con un diseño pedagógico riguroso y, especialmente, cuando se acompaña de sesiones estructuradas de debriefing, mejora de forma significativa la preparación práctica de los futuros profesionales sanitarios (Mariz et al., 2025). Diversos estudios meta-analíticos han demostrado su eficacia no solo en la adquisición de destrezas técnicas, sino también en el desarrollo de competencias no técnicas y en el incremento de la percepción de autoeficacia, un factor psicológico clave para un desempeño profesional competente y seguro (Mariz et al., 2025; Cant y Cooper, 2017). En el ámbito específico de la formación de técnicos y auxiliares de enfermería, investigaciones realizadas en contextos iberoamericanos han documentado mejoras sustanciales en la ejecución de técnicas básicas, en la comunicación asistencial y en la confianza profesional tras la participación en programas de simulación estructurados (Zuleta Uribe et al., 2023; Corrêa et al., 2021). En el caso particular de España, la incorporación de la simulación clínica a los ciclos formativos de grado medio en cuidados auxiliares de enfermería es todavía un proceso heterogéneo y desigual. Su implantación depende en gran medida de factores como la disponibilidad de recursos tecnológicos en los centros educativos, la existencia de espacios físicos dedicados y, de manera crucial, la presencia de profesorado formado específicamente en metodologías de simulación y facilitación de debriefing (Pascual, s.f.). A pesar de estas dificultades, existen ya experiencias pioneras y proyectos de innovación educativa que demuestran la viabilidad y el impacto positivo de la simulación en este nivel formativo, allanando el camino para una implementación más generalizada (de Ramos Quintanilla & Rodríguez Casals, s.f.). Un referente destacado en el panorama nacional, y que merece un análisis detallado, es el Centro 4D Health Innovation Simulation Center de Igualada. Ubicado en las ins- “ “En España, la incorporación de la simulación clínica a los ciclos formativos de grado medio en cuidados auxiliares de enfermería es todavía un proceso heterogéneo y desigual Nº 39 - JUNIO 2026

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