RDD-N39-Junio-2026

142 ISSNe 2445-365X | Depósito Legal AB 199-2016 La simulación clínica en la formación de Técnicos en Cuidados Auxiliares de Enfermería que tener en cuenta la necesidad de espacios dedicados y de una organización curricular que permita la alternancia fluida y coherente entre sesiones teóricas, prácticas simuladas en el centro educativo y prácticas clínicas reales en centros sanitarios (Pascual, xf). Impacto de la simulación en la adquisición de competencias técnicas El perfil profesional del TCAE exige el dominio de un conjunto de competencias técnicas que son la base de su trabajo diario, en ese sentido la simulación clínica ofrece un escenario privilegiado para la adquisición y el perfeccionamiento de estas destrezas, permitiendo la repetición sistemática y la corrección de errores en un entorno seguro antes de su aplicación en pacientes reales. Higiene, cuidados básicos, movilización y curas La higiene del paciente constituye una de las competencias fundamentales del TCAE, donde se incluyen procedimientos como el aseo total o parcial en cama, la higiene bucal, el lavado de cabello y el cuidado de la piel para la prevención de úlceras por presión (UPP). La simulación clínica, mediante el uso de maniquíes o personas reales y camas hospitalarias, permite al alumnado a practicar estas técnicas de manera repetida y meticulosa. Pueden recibir retroalimentación inmediata sobre aspectos cruciales como la secuencia correcta de los pasos, la aplicación adecuada de los principios de mecánica corporal para evitar lesiones, el respeto escrupuloso a la intimidad y pudor del paciente, y la inspección sistemática de la piel para detectar signos de alarma (Silva, 2024). La simulación realista permite recrear situaciones de alta complejidad que difícilmente podrían practicarse en un entorno real sin riesgo. Por ejemplo, el aseo de un paciente con movilidad reducida severa, la higiene de un paciente portador de múltiples dispositivos invasivos (sondas, catéteres, vías), o el cuidado de un paciente con alteraciones cognitivas o con problemas psiquiátricos que puede mostrarse agitado o confuso. Este tipo de entrenamiento desarrolla en el alumnado habilidades de adaptación, resolución de problemas y flexibilidad, esenciales para la práctica clínica real, y como demuestran diferentes estudios con experiencias pioneras en España con pacientes estandarizados, se demuestra la viabilidad y el impacto positivo de incorporar metodologías de simulación de alta fidelidad en los ciclos formativos de grado medio desde etapas tempranas (De Ramos Quintanilla y Rodríguez Casals (s.f.)). En el ámbito de la movilización segura del paciente, la simulación es una herramienta insustituible, ya que las prácticas de transferencias de la cama a la silla, los cambios posturales periódicos (decúbito supino, lateral, prono, etc.), la deambulación asistida con andador o muletas, o el uso de grúas y otros dispositivos de ayuda, Nº 39 - JUNIO 2026

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