RDD-N39-Junio-2026

56 ISSNe 2445-365X | Depósito Legal AB 199-2016 Por todo ello se considera de especial relevancia desarrollar la competencia emocional de los adolescentes y dotarles de herramientas y espacios que favorezcan su desarrollo integral, que satisfagan sus intereses y necesidades, que pongan en valor su talento y potencial, dentro de unos parámetros de autonomía, autoconocimiento y responsabilidad. Así contribuiremos directamente a la prevención del consumo de todo tipo de drogas proporcionando a nuestros jóvenes diferentes alternativas de ocio de calidad, alejado del consumo y estableciendo lazos sociales con personas sanas con intereses alejados de dicho consumo y los problemas asociados del mismo tanto a corto como a largo plazo. Cabe resaltar que para desarrollar esa competencia emocional de la que hablamos es clave contar con el apoyo del departamento de orientación e involucrar a las familias, ya que es donde aprendemos la mayoría de las habilidades, capacidades y aprendizajes que después necesitaremos para ser autónomos en la vida adulta. En este sentido, podemos destacar cinco aspectos clave que potenciarán los factores de protección y reducirán los factores de riesgo al consumo, que son: el apoyo familiar, el vínculo entre cuidadores principales-infantes, las actitudes parentales, los estilos educativos y las relaciones familiares. En lo que a deporte se refiere, podemos asegurar que ayuda en la maduración psicológica y social del individuo. Además, contribuye al desarrollo de las habilidades para la vida cuya falta en numerosas ocasiones es la principal causa del consumo de diferentes sustancias. Así, el deporte hace que el individuo busque superarse de manera continua, lo que contribuye de manera directa al aumento de su autoestima, brindando seguridad a la hora de actuar, habilidad fundamental de cara a negarse a consumir cuando un igual o el grupo de iguales se lo ofrece; además el deporte facilitará que el individuo forje su carácter, debido a la disciplina implícita que tienen las diferentes modalidades deportivas. En definitiva, cuando la Educación Física y el deporte se plantean de una forma organizada y con una orientación educativa, se refuerza la autoestima, la capacidad de autocontrol y contribuye al desarrollo de habilidades para la vida, factores que la evidencia científica asocia con una menor probabilidad de consumo (Cecchini et al., 2007). El concepto de inteligencia emocional popularizado por Goleman (1996) y originalmente creado por Salovey y Mayer (1990) tiene gran relevancia y significatividad en la sociedad en general y en los adolescentes en particular. Así, la inteligencia emocional se divide en autoconocimiento, autocontrol y automotivación, además de empatía y relaciones sociales. Según la teoría de las inteligencias múltiples de Howard Gardner (1987), la inteligencia intrapersonal serían los “autos” y la inteligencia interpersonal correspondería con las competencias sociales. En efecto, la alfabetización y la competencia emocional tienen mayor relevancia que obtener buenos resultados académicos. En concreto, en un estudio longitudinal realizado por Mischel (20124) obtuvo que el autocontrol era un predictor más fiable y relevante en el éxito académico, personal y profesional que el cociente intelectual o los resultados en selectividad. El poder de los “autos”: la Educación Física como factor de protección del consumo de drogas en adolescentes “ “Podemos asegurar que ayuda en la maduración psicológica y social del individuo Nº 39 - JUNIO 2026

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