RDD-N39-Junio-2026

86 ISSNe 2445-365X | Depósito Legal AB 199-2016 mientas permiten que el alumno demuestre su conocimiento de forma visual y estética. Crear un mural interactivo o una presentación impactante empodera al alumnado, permitiéndoles pasar de ser consumidores de contenido a ser prosumidores (productores y consumidores), lo que refuerza su identidad digital positiva. • Muros colaborativos (Padlet): Esta herramienta permite la construcción colectiva del conocimiento. Es ideal para que alumnos con diferentes realidades compartan sus vivencias o trabajos en un espacio común, rompiendo el aislamiento y favoreciendo la visibilidad de aquellos que suelen ser “invisibles” en el aula tradicional. Metodologías inclusivas para la participación activa Para implantar una metodología inclusiva en el aula, se debe fomentar el respeto por la diversidad desde un enfoque multidisciplinar y participativo. Entre las estrategias más eficaces que hemos integrado en nuestro entorno virtual destacan: • Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP): Según Elizondo (2018), permite que el alumnado trabaje de forma cooperativa, estimulando la imaginación y buscando soluciones autónomas a retos reales. En el contexto de los EVA, el ABP fomenta que los alumnos busquen soluciones de manera autónoma a los retos planteados, utilizando herramientas digitales para investigar y crear productos finales. Esto es especialmente relevante para atender a la diversidad, ya que permite que cada estudiante aporte desde sus fortalezas individuales, sintiéndose parte esencial de un proyecto común. • Técnica del folio giratorio en el entorno digital: Esta técnica, fundamentada por Arnal (2018), se adapta al aula virtual mediante el uso de documentos compartidos en tiempo real. El objetivo es crear un sentimiento de grupo en el que todos colaboran de manera equitativa. Cada alumno realiza su aportación al proyecto común en un color de fuente distinto, lo que permite al docente monitorizar la participación y asegurar que se respetan los turnos de intervención. Esta metodología es vital para alumnos en riesgo de exclusión, ya que les otorga una responsabilidad clara y visibilidad dentro del equipo. • Tutorización entre iguales como motor de empatía: Siguiendo a Sanahuja (2022), esta práctica inclusiva organiza al alumnado por parejas para que se presten ayuda mutua. En nuestro modelo, el alumno “tutor” no solo refuerza sus conocimientos al explicarlos, sino que el alumno “tutorado” recibe una ayuda cercana y libre de la presión que a veces supone la figura del adulto. Esto potencia el compromiso ético y la resiliencia en entornos vulnerables. Los Entornos Virtuales de Aprendizaje como herramienta de inclusión social en Educación Primaria “ “Para implantar una metodología inclusiva en el aula, se debe fomentar el respeto por la diversidad desde un enfoque multidisciplinar y participativo Nº 39 - JUNIO 2026

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