RDD-N39-Junio-2026

87 ISSNe 2445-365X | Depósito Legal AB 199-2016 Los Entornos Virtuales de Aprendizaje como herramienta de inclusión social en Educación Primaria • Inteligencias Múltiples: Atendiendo a la teoría de Gardner (2001), debemos diseñar actividades que motiven y guíen al alumnado hacia su propio conocimiento personal según sus características individuales. Los entornos virtuales son el aliado perfecto para esto, ya que permiten ofrecer un mismo contenido a través de diferentes canales (visual, auditivo, kinestésico), respetando los distintos perfiles de inteligencia presentes en un aula heterogénea. • Gamificación y dinámicas grupales: Siguiendo a Carabalí (2016), el uso de dinámicas grupales en el aula fomenta la unión del grupo y la resolución pacífica de conflictos. Al trasladar estas dinámicas al entorno virtual mediante plataformas de juego educativo, no solo aumentamos la motivación, sino que creamos un espacio seguro donde el error se percibe como parte del aprendizaje y no como un motivo de exclusión. El aprendizaje cooperativo y la educación emocional en entornos virtuales La tecnología, desde un punto de vista inclusivo, tiene que estar al servicio de la unión y no del aislamiento. Por esta razón, el aprendizaje cooperativo es la metodología que da sentido a los EVA. Al proponer tareas que requieren interacción entre pares, se generan redes de apoyo donde el alumnado que va más adelantado ayuda a quienes tienen más dificultades. Para que el aprendizaje pueda considerarse un proceso que tiene lugar en el marco de las relaciones sociales, el uso de foros de debate, documentos compartidos en tiempo de trabajo o talleres de autoevaluación hacen posible que el aprendizaje sea un proceso social. Esto es especialmente importante en situaciones de exclusión, puesto que la pertenencia a un grupo de trabajo actúa como un factor de protección contra la desmotivación escolar. Al tiempo que la educación emocional sistemática tiene que estar presente en el entorno virtual, ya que, tal y como afirma Bisquerra (2021), el profesor ha de utilizar las herramientas digitales para trabajar la conciencia emocional y la autorregulación emocional. Un EVA inclusivo debe de contar con espacios donde el alumno se sienta protegido para expresar sus miedos o sus frustraciones. Si incorporamos dinámicas de educación emocional en la plataforma (como diarios de emociones digitales antes de realizar una tarea), estamos combatiendo el analfabetismo emocional que se deriva de situaciones de vulnerabilidad. En definitiva, se trata de convertir el aula virtual en un laboratorio de convivencia donde la resiliencia y la empatía sean tan importantes como los contenidos académicos. Nº 39 - JUNIO 2026

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