95 ISSNe 2445-365X | Depósito Legal AB 199-2016 de que una orientación bien articulada constituye un factor de calidad educativa que motiva, conecta y transforma la experiencia formativa del alumnado y reconociendo la pluralidad de quienes forman parte de la comunidad educativa Radiografía del aula de FP Para poder diseñar una acción tutorial adecuada a la realidad de la FP resulta imprescindible conocer en profundidad las características del alumnado que accede a los ciclos formativos, y esta caracterización no puede hacerse de manera homogénea pues la diversidad es precisamente uno de los rasgos más definitorios de esta etapa educativa, de manera que en las aulas de FP conviven estudiantes con trayectorias vitales y académicas muy dispares generando una riqueza de perspectivas y experiencias que puede ser aprovechada pedagógicamente pero que también plantea importantes retos para la gestión del grupo y la atención individualizada (Talavero, 2022). Esta diversidad afecta también a la composición de género de los distintos ciclos formativos, pues mientras que en unos ámbitos profesionales existe una presencia mayoritaria de mujeres, como ocurre en las familias de sanidad o servicios socioculturales, en otros la presencia de hombres es predominante, como sucede en las familias de electricidad o transporte, y es responsabilidad de la acción tutorial contribuir a romper estos estereotipos y a promover la igualdad de oportunidades en el acceso a todas las profesiones. El alumnado de GradoMedio: tres turnos, tres realidades En los CFGM podemos encontrar una gran heterogeneidad que, en muchos casos, viene determinada por la franja horaria en la que se imparten las enseñanzas, siendo habitual que los centros ofrezcan grupos de mañana, de tarde e incluso de noche, cada uno de ellos con un perfil de alumnado claramente diferenciado (Sanmartin et al., 2018). El grupo de mañana suele estar compuesto mayoritariamente por estudiantes que provienen directamente de la ESO, con edades comprendidas entre los dieciséis y los veinte años, tratándose de personas jóvenes que en general no tienen responsabilidades familiares ni laborales y que pueden dedicar la mayor parte de su tiempo al estudio, si bien su motivación para cursar el ciclo formativo puede ser muy variada pues abarca desde el deseo de incorporarse cuanto antes al mercado laboral hasta la búsqueda de una alternativa al bachillerato que les permita continuar su formación, pasando por aquellas personas que no han logrado sus objetivos en la educación secundaria y ven en la FP una segunda oportunidad (García, 2018). Esta diversidad de motivaciones se traduce a menudo en actitudes muy diferentes hacia el estudio y hacia la convivencia en el aula, lo que puede generar La acción tutorial en Formación Profesional Nº 39 - JUNIO 2026
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