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ISSNe 2445-365X | Depósito Legal AB 199-2016

AÑO IV - Nº 14 - JUNIO 2019

rio. Este método se posiciona como

alternativa a los modelos tradicio-

nales de resolución de disputas, y

busca soluciones que satisfagan a

las dos partes.

De la misma forma, un gran nú-

mero de disposiciones educativas

legales consideran a la mediación.

Un ejemplo lo tenemos en el Decre-

to 114/2011, por el que se regula la

convivencia en los centros educati-

vos de Canarias:

“La mediación es un procedimiento

para gestionar conflictos. Se basa en

el diálogo a través de un encuentro vo-

luntario entre las partes implicadas y la

persona mediadora, quien siendo ajena

al conflicto y actuando de forma impar-

cial les ayuda a comunicarse. El objetivo

es que las partes encuentren y decidan

de común acuerdo la manera de solu-

cionar el problema que les mantenía en

conflicto. El acuerdo alcanzado debe ser

satisfactorio para ambas partes”.

La mediación, y el tratamiento

positivo de los conflictos en la es-

cuela es algo de primer orden para

garantizar la convivencia armóni-

ca de la futura sociedad en la que

intervendrá el alumnado. Desde el

terreno educativo se debe contri-

buir a la creación de una

Cultura de

Paz

que corresponda a una serie

de valores, actitudes y comporta-

mientos que rechazan la violencia y

previenen los conflictos abordando

sus causas para solucionarlos me-

diante el diálogo y la negociación

entre las personas, los grupos y las

naciones, considerando como refe-

rencia los derechos humanos, res-

petándolos y teniéndolos en cuenta

(ONU, 1999).

El alumnado, el

epicentro

El objetivo del docente ha de ser

claro:

favorecer la convivencia

positiva en el aula a través de la

resolución pací ca de con ictos

,

a través de la formación y propor-

ción de herramientas al alumnado

para generar cambios en cuanto al

modo de actuar, incluso de sentir,

cuando de problemas se habla.

Es necesario confiar en el alum-

nado, en su capacidad y poder de

cambiar un entorno plagado dispu-

tas, otorgándole responsabilidades

y, sobre todo, oportunidades. El

alumnado debe ser el centro por

el que el profesorado planifique

su labor docente; es por eso que

el

Rincón de la Mediación

nace

como una propuesta enfocada ha-

cia y pensada en el alumnado, en

concreto en la etapa de la Educa-

ción Primaria.

Propuesta

metodológica

En primer lugar, lo que hay que

hacer es fijar una línea de trabajo.

En el caso del aprendizaje de es-

trategias de resolución pacífica y

positiva de conflictos y el uso del

rincón de la mediación, hay que ba-

sarse en el

Diseño Instruccional de

Merrill

(2009) y en su

Principio de

Centralidad de la Tarea

junto con

su idea de que para que un niño

integre su aprendizaje es preciso

partir de una situación-problema

y pasar por cuatro fases.

1º fase:

fase de

activación

,

donde se despertará el interés del

alumnado y donde se les hablará

del trabajo que van a realizar, así

como el establecimiento de los pa-

rámetros esenciales que componen

la línea de trabajo.

2º fase:

fase de

demostración

,

donde se entrenen habilidades y

destrezas relacionadas con la reso-

lución de conflictos (en este caso),

para realizar una práctica guiada en

la siguiente fase.

3º fase:

fase de

aplicación

de lo

aprendido, en donde los alumnos

tendrán que aprender a desenvol-

verse solos y trasladar a la realidad

todo lo aprendido a lo largo de las

anteriores fases.

4º fase:

fase de

integración

, en

donde cada alumno tendrá que rea-

lizar una práctica autónoma que, a

su vez, será el comienzo del pro-

yecto que debería durar todo el cur-

so escolar, con lo que socialmente

y emocionalmente se conecta el

aprendizaje adquirido.

De la misma manera, es impor-

tante que el alumnado sepa trans-

mitir qué está haciendo, pues se-

gún la pirámide de Dale (1932), en

dos semanas el alumnado ha sido

capaz de retener el aprendizaje en

un noventa por ciento cuando es

capaz de decir lo que ha hecho y

de explicarlo.

Se trata de conse-

guir aprendizajes signi cativos y

transversales.

¿Cómo empezar?

Para iniciar el proceso se acon-

seja esperar al momento oportuno,

que será cuando mejor captemos la

atención y motivación de los alum-

nos, despertando su curiosidad