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ISSNe 2445-365X | Depósito Legal AB 199-2016

AÑO V - Nº 18 - JUNIO 2020

• 2. Estimula la

competencia

digital:

permite obtener, producir

e intercambiar información de

manera reflexiva y responsable.

Principalmente, la interactividad

producida por el despliegue de

posibilidades del multimedia en

diversos lenguajes.

• 3. Es

versátil y suscita el interés

del alumnado:

gracias a la canti-

dad de material almacenado, en la

plataforma digital está a disposi-

ción una amplia gama de historias

entrelazadas en los cuentos, lo que

posibilita poder elegir cualquier

tipo de tema que se quiera traba-

jar. Se adapta a las necesidades

del alumno, por lo tanto propicia

el aprendizaje significativo y des-

pierta la curiosidad hacia lo que se

está contando. Esto provoca que la

participación del alumnado se vea

incrementada, ya que ofrece una

forma alternativa de aprendizaje,

les permite ser los protagonistas

ya que pueden expresarse con sus

propios medios y pueden usar las

TIC, herramientas cotidianas para

los nativos digitales.

• 4. Ejercita la

creatividad:

va a esti-

mular la práctica de la imaginación

y despliegue de la creatividad para

crear historias; la navegabilidad,

es decir, la capacidad de moverse

por y a través de los contenidos

en la red; la definición del relato de

forma gráfica a través del lenguaje

visual, sonoro, icónico… De igual

manera, propicia el fomento del

pensamiento crítico y la capacidad

de expresión cultural o artística,

ente otras facetas.

• 5. Favorece el

aprendizaje ac-

tivo y cercano a la realidad del

alumnado:

le permite crear su

propio aprendizaje, teniendo en

disposición la competencia de

aprender a aprender, le convierte

en creador de contenidos y traba-

ja diversos procesos cognitivos,

como la comprensión, la capaci-

dad de análisis y síntesis. No sólo

le ayuda a reflexionar sobre lo

aprendido, sino también afrontar

y comprender temas difíciles de

una manera más eficaz. Relaciona

el conocimiento y el placer lector

con la realidad imperante en la ac-

tualidad, por lo tanto le acerca a la

experiencia diaria lo que le resulta

mucho más cercano y accesible.

• 6. Trabaja las

habilidades sociales

y mejora la relación con los

alumnos:

potencia el desarrollo de

la autonomía y la autoexigencia.

Al narrar con TIC, los alumnos

se conocen mejor a sí mismos

y gestionan sus pensamientos y

emociones. En último término,

este enfoque de tratar la narrativa

afecta positivamente al clima

del aula y a la relación con el

alumnado.

• 7.

Movilidad como seña de iden-

tidad:

el cuento digital se define

no tanto por su contenido sino por

su estructura. El concepto princi-

pal en el nuevo ámbito digital es

el de circulación: la posibilidad de

moverse dentro de esa zona de la

realidad superpuesta. La posibili-

dad que nos ofrece Internet per-

miten romper la “cárcel” impuesta

al relato oral por la imprenta y la

academia. Se recupera la libertad

de creación y cada receptor se

convierte en el artesano del cuen-

to que recibe, por lo tanto está

recuperando su identidad esencial

(Perceval y Tejedor, 2005).

El rol del docente

Como docentes hemos de perder ese

miedo que nos supone la caracteri-

zación como “digital” de esta nueva

narrativa, pues, con echar un vistazo a

nuestra vida, todos utilizamos continua-

mente narraciones digitales: vídeos, po-

dcast, sucesiones de fotografía (Moral y

Villalustre, 2010).

Es obvio que la era digital ha cam-

biado la manera de aprender y, por

ende, la forma de enseñar también

debe adaptarse. Por consiguiente, un

aspecto claramente definido es que el

profesorado es testigo directo de los

cambios y características de la nueva

generación de nativos digitales que

demandan una educación según sus

necesidades (Cuenca, 2016).

No podemos olvidar la idea de que

la hora del cuento en infantil es un

momento mágico y que es el docen-

te el creador del mismo, para ello es

necesario crear un ambiente agrada-

ble y misterioso. Se ve la necesidad

de que el narrador vea a cada uno

de sus receptores; la modulación de

la voz para captar su atención; apo-

yar su narración con algún material

externo como marionetas; produc-

ción de gestos y exageraciones; y

sobre todo, que al docente le guste

lo que está haciendo para poderles

transmitir el deseo y el gusto por las

historias, y de manera general por

la lectura. Pero, ¿cómo debe actuar

el docente ante esta nueva forma de

narrar? ¿Cuál es su rol?

En este caso el docente se convierte

en el “storyteller” con las caracterís-

ticas y condiciones anteriormente

expuestas, pero añadiendo algunas

peculiaridades con el fin de adap-

tarse exitosamente al cambio. En

primer lugar, se convierte en el guía

del proceso, situando al alumnado

como protagonista de esta nue-

va forma narrativa; según Cuenca

(2016) la idea es la de cambiar la

transmisión unidireccional del cono-

cimiento por el intercambio horizon-

tal de información.

La narrativa está en la red y es abun-

dante, y sobre todo con la posibili-

dad de aumentarla aún más a través

de la multitud de oportunidades de

crearla. Pero precisamente esto es

lo que hace necesario un buen nú-

mero de tareas que debe cumplir un

docente: hacer una buena selección

de las aplicaciones y webs según

las características y necesidades

del alumnado; analizar la narración

encontrada o creada; presentarla en

el tiempo y espacio correcto; hacer

un buen uso de la misma; interpre-

tar y sintetizar la información; crear

experiencias de aprendizaje; y difun-

dir ese contenido narrativo (Moral y

Villalustre, 2010).

Por otro lado, es cierto que los nati-

vos digitales manejan con soltura la