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ISSNe 2445-365X | Depósito Legal AB 199-2016

AÑO II - Nº 5 - JUNIO 2017

La Educación Emocional

en la Escuela

Propuesta de proyectos para la

etapa de Educación Primaria

ALICIA EUGENIA GARCÍA ÁVILA

Graduada en Magisterio de

Educación Primaria

Murcia (Murcia)

El objetivo de este trabajo es, por un lado, indagar en la aplicabilidad de la

educación emocional pormedio del análisis del currículo, así como analizar los

elementos necesarios para desarrollar un proyecto de educación emocional

con alumnos de Primaria, determinando la validez de su implementación y

por otro lado, establecer propuestas de aplicación en el terreno real de la

escuela, haciendo una revisión de la metodología que podría emplearse, así

como los mecanismos de implicación y seguimiento que por parte de los

docentes y del centro escolar podrían materializarse.

E

l tema de estudio surge del auge

que la inteligencia emocional

está teniendo dentro del ám-

bito educativo; en los currículos de

Infantil y Primaria se está incluyen-

do un espacio para ello pero pare-

ce haber un vacío de fundamentos

teóricos en cuanto a la implemen-

tación de actividades para desa-

rrollar la inteligencia emocional de

los niños, altamente recomendada

y justificada por diversos autores.

Antecedentes de la

Inteligencia Emocional

El concepto de Inteligencia Emo-

cional es acuñado por Mayer y Sa-

lovey en 1990, aunque realmente

tomó popularidad tras el libro de

Daniel Goleman con el mismo nom-

bre, en 1995. Este concepto ha te-

nido mucha difusión en los últimos

tiempos, hasta llegar a plantear inte-

rrogantes a la visión psicométrica y

tradicional de la inteligencia, la cual

ha sido considerada como un cons-

tructo medible a través de tests es-

tandarizados con los que obtener un

“Cociente Intelectual”. Mayer y Sa-

lovey han mostrado una perspectiva

más social y global de la inteligencia

y han reconocido la importancia de

los componentes no cognitivos en

ella, como los factores afectivos,

emocionales, personales y sociales.

Un alto nivel de cociente intelectual,

afirman, no es directamente propor-

cional al éxito en la vida en diferen-

tes ámbitos, como puede ser el la-

boral, por lo que es necesario aplicar

otro tipo de inteligencia en una gran

parte de aspectos del día a día, a lo

que Mayer y Salovey denominaron

“Inteligencia Emocional” (Extremera

y Fernández, 2003)

La Inteligencia Emocional abarca

el ámbito intrapersonal, que consis-

te en el conocimiento de uno mis-

mo y de sus propios sentimientos

con el fin de orientar la conducta y

la autorrealización personal, com-

prender sus fuerzas y limitaciones,

conocer el propio temperamento,

autoestima y motivación, así como

de los demás, necesarios para es-

tablecer relaciones inteligentes con

el resto de las personas (Goleman,

2008).

Mayer (Fernández y Extremera,

2003) define la Inteligencia Emo-

cional como

“la capacidad para

procesar la información emocional

con exactitud y eficacia”, definición

que se redefiniría más adelante

como la “habilidad para entender y

percibir los sentimientos, la capaci-

dad para comprenderlos y la des-

treza para regular las emociones”

(Fernández-Berrocal y Extremera,

2002). Es por este motivo, y por-

que su clasificación de habilidades

emocionales está basada en inves-

tigaciones empíricas de los efectos

de la inteligencia emocional sobre

tres ámbitos (el ajuste psicológico,

las conductas disruptivas y el ren-

dimiento escolar), que el modelo de

inteligencia emocional de Mayer y