¿Qué es el Diseño Universal para el Aprendizaje? ¿Cómo implementar el Diseño Universal para el Aprendizaje en el aula?

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El Diseño Universal para el Aprendizaje en la LOMLOE

El Diseño Universal para el Aprendizaje es una de las principales novedades que promulga la LOMLOE.

Lo más llamativo a colación de este término es que es la primera vez que en una ley orgánica de educación se introduce con tanto énfasis y de manera tan tajante la insistencia en la utilización y aplicación de un modelo específico de educación inclusiva, en contraposición a lo que se venía produciendo en anteriores leyes: la puesta en relieve sobre la necesidad de orientar el proceso educativo hacia la atención de las necesidades educativas especiales de cualquier índole, configurando para ello las medidas de atención a la diversidad que fueran oportunas, pero, sin matizar en métodos o pautas concretas a tal efecto.

Paradójicamente, a pesar de que en la LOMLOE se menciona en varias ocasiones al Diseño Universal de Aprendizaje como la pauta preferente para encauzar los procesos didácticos y pedagógicos en todas las etapas, no se profundiza, en absoluto, en dicho concepto, salvo para remarcar que el Diseño Universal de Aprendizaje (DUA) responde a la necesidad de proporcionar al alumnado múltiples medios de representación, de acción y expresión y de formas de implicación en la información que se le presenta.

Desde los distintos Reales Decretos de enseñanzas mínimas se afirma que el Diseño Universal de Aprendizaje constituye un componente que, alineado con las situaciones de aprendizaje, permite aprender a aprender y sentar las bases para el aprendizaje a lo largo de la vida, fomentando procesos pedagógicos flexibles y accesibles que se ajusten a las necesidades, las características y los diferentes ritmos de aprendizaje del alumnado.

También se puede apreciar en el desarrollo normativo de la LOMLOE cómo, a la hora de mencionar la autonomía de los centros educativos se remarca que corresponderá a las administraciones educativas contribuir al desarrollo del currículo, favoreciendo la elaboración de modelos abiertos de programación docente y de materiales didácticos que atiendan a las distintas necesidades del alumnado y del profesorado, bajo los principios del Diseño Universal para el Aprendizaje.

Algunas administraciones han incorporado este modelo en sus políticas para promover la educación inclusiva y trabajar en el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, pertenecientes a la Agenda 20230, como es el caso de España. El Diseño Universal para el Aprendizaje se perfila como un modelo para apoyar la transformación educativa y así avanzar en el logro, concretamente, del Objetivo sostenible número 4: “Garantizar una educación inclusiva y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje para todos”.

¿Qué es el Diseño Universal para el Aprendizaje?

El DUA es un modelo de enseñanza para la educación inclusiva que reconoce la singularidad del aprendizaje de cada alumno y que promueve la accesibilidad educativa por medio de un currículo flexible capaz de ajustarse a las necesidades, ritmos y diversidad de cada estudiante.

Este modelo parte de la diversidad que ya se plante desde el mismo comienzo de la planificación didáctica y trata de lograr que todo el alumnado tenga oportunidades para aprender. Facilita a los docentes un marco para enriquecer y flexibilizar el diseño del currículo, reducir las posibles barreras y proporcionar oportunidades de aprendizaje a todos los estudiantes (Alba, 2019).

Toda la planificación y programación didáctica y pedagógica que se esconde tras la acción docente tendrá siempre en cuenta este Diseño Universal de Aprendizaje, con el objetivo de pensar en todos los alumnos, brindando las mismas oportunidades a todos por igual, independientemente de sus condiciones, dificultades, situaciones o características diversas.

Fundamentos del Diseño Universal para el Aprendizaje

El DUA se basa en que el alumnado es diverso, y cada alumno en particular presenta características únicas, singulares y peculiares, además de tener un ritmo de aprendizaje propio, unas capacidades diferentes en distintas disciplinas, unos intereses y motivaciones específicos… en definitiva, una forma de ser exclusiva, en el sentido literal de la palabra: “uno distinto a los otros”.

Bajo esta premisa, y puesto que cada estudiante difiere de otros en su forma de procesar la información, de relacionarse con los demás y su entorno, de percibir sentimientos y emociones, y de manifestar unas u otras habilidades, surge la diversificación en los modos de enseñar, acorde a la diversificación en los modos de aprender.

La cuestión parece clara: si todos los alumnos no aprenden de la misma manera, ¿por qué enseñarles bajo una única fórmula?

El DUA, para establecer sus postulados elementales, se fundamenta en los resultados de la práctica y la investigación educativa, en las teorías del aprendizaje, en el impacto de las nuevas tecnologías y en los avances en neurociencia y neurodidáctica.

Es decir que, teniendo en cuenta las conclusiones que desde las ciencias de la educación se pueden extraer sobre el acto educativo en sí mismo, lo que aportan las distintas corrientes psicológicas y pedagógicas en relación a los procesos de adquisición del aprendizaje (desde las teorías de Piaget, Vygotsky o Ausubel, hasta las ideas del conductismo, el constructivismo o el conectivismo, entre muchas otras), la influencia de los nuevos medios digitales en la enseñanza y en la forma de acceder al conocimiento, y las aportaciones provenientes de la neurociencia aplicadas a la enseñanza, se ha desarrollado un modelo de educación de corte inclusivo que pretende adaptarse a cualquier estudiante bajo cualquier condición.

De todas estas ideas de las que bebe el planteamiento del DUA, existe una que ejerce mayor influencia: los aspectos vinculados a la neurociencia.

En cuanto a las evidencias en neurociencia, el DUA las utiliza como fundamental referencia para construir su modelo de aplicación: las investigaciones neurodidácticas apuntan a una determinada especialización de las redes neuronales del cerebro y a la activación de ciertas zonas del mismo a través de la realización de tareas que suponen demandas cognitivas, lo que es lo mismo: la movilización de “trabajos” que lleva a cabo el cerebro del educando cuando se embarca en procesos de enseñanza y de aprendizaje.

Los grupos neuronales que mencionamos son (Alba,2019):

  • Las redes afectivas, especializadas en evaluar patrones y asignarles un significado emocional, determinan la implicación personal en las diferentes tareas y aprendizajes y con el mundo que nos rodea, por lo que se vinculan con el «porqué» del aprendizaje.
  • Las redes de reconocimiento, claves para percibir los estímulos, están especializadas en el reconocimiento de la información y en asignar significados a los patrones que percibimos. Estas redes son las que nos permiten captar, reconocer e integrar la información y son fundamentales en las acciones que se realizan relacionadas con el «qué» del aprendizaje.
  • Las redes estratégicas, especializadas en la generación y control de los patrones mentales y de acción, así como en las funciones ejecutivas. Están implicadas en poder hacer un plan o realizar una tarea, por lo que se relaciona con el «cómo» se produce y expresa el aprendizaje.

Son estos grupos neuronales que se activan durante los procesos formativos los que el DUA asume como principios a tener en cuenta para diseñar diferentes propuestas con las que facilitar y hacer llegar el aprendizaje a todo tipo de estudiantes.

Principios del Diseño Universal para el Aprendizaje

Como acabamos de decir, estas tres redes neuronales son de las que se derivan una serie de principios para aplicar el DUA.

Así, el modelo DUA define tres principios elementales (coincidentes con los tipos de redes expuestos) para orientar la práctica educativa desde una perspectiva inclusiva, de los cuales se derivan diferentes pautas para poder aplicarlos:

  • De las redes de conocimiento nace el principio “Proporcionar múltiples formas de representación”: El QUÉ del aprendizaje
  • De las redes afectivas surge el principio “Proporcionar múltiples formas de implicación”: El PORQUÉ del aprendizaje
  • De las redes estratégicas se obtiene el principio “Proporcionar múltiples formas de Acción y Expresión”: El CÓMO del aprendizaje

Veamos cada uno de estos principios (Alba, Sánchez, Sánchez y Zubillaga del Río, 2013).

Principio I: Proporcionar múltiples formas de representación

Los alumnos difieren en la forma en que perciben y comprenden la información que se les presenta, por motivos diversos que van desde las discapacidades sensoriales, las diferencias socioeconómicas, los problemas del lenguaje y un larguísimo etcétera. Además, cada estudiante capta la información y el contenido que se le presenta de una u otra manera: más rápido, más lento, gracias a elementos visuales, por medio de textos impresos… Paralelamente, el alumno otorga forma a su particular proceso de aprendizaje gracias a la confluencia de múltiples factores y gracias a la variedad de estrategias que lleva a la práctica.

En definitiva, esto pone de manifiesto que no existe un único medio de representación de los contenidos y de la información que sea igualmente válido para todos los estudiantes, de modo que es esencial proporcionar múltiples opciones de representación.

Principio II: Proporcionar múltiples formas de implicación

Puesto que cada alumno se implica de un modo distinto en el aprendizaje y siente unas u otras motivaciones hacia el contenido, el componente emocional se convierte en un elemento crucial para el aprendizaje.

Existen múltiples fuentes que influyen a la hora de explicar la variabilidad individual afectiva, como pueden ser los factores neurológicos y culturales, el interés personal, la subjetividad y el conocimiento previo, entre otros. Algunos estudiantes trabajan mejor solos, mientras que otros acceden más fácilmente al conocimiento gracias al trabajo con sus iguales. Otros se sienten motivados con factores sorpresivos e innovadores, mientras que otros prefieren la rutina.

Así pues, como no existe un único medio que se presente óptimo para todos por igual, es necesario proporcionar múltiples formas de implicación.

Principio III: Proporcionar múltiples formas de Acción y Expresión

Los estudiantes difieren en las formas en que pueden navegar por un entorno de aprendizaje y expresar lo que saben. Algunos pueden ser capaces de expresarse bien a través del texto escrito, pero no de forma oral y viceversa. También, hay que reconocer que la acción y la expresión requieren de una gran cantidad de estrategia, práctica y organización, y este es otro aspecto en el que los aprendices pueden diferenciarse. De igual forma, los trastornos del desarrollo, las dificultades motóricas, las deficiencias psíquicas o cualquier otra condición hace que los estudiantes actúen y expresen de formas diversas.

En realidad, no hay un medio de acción y expresión óptimo para todos los estudiantes, por lo que proveer opciones para la acción y la expresión es esencial.

Pautas del Diseño Universal para el Aprendizaje

Las Pautas del DUA están organizadas de acuerdo a los tres principios fundamentales que acabamos de exponer (representación, implicación, y acción y expresión).

Son consideradas como un conjunto de estrategias que pueden ser empleadas para superar las barreras inherentes a la mayoría de los currículos existentes, pero nunca como una receta infalible. Lo ideal sería que las pautas se utilizaran para evaluar y planificar los objetivos, metodologías, materiales y métodos de evaluación con el propósito de crear un entorno de aprendizaje completamente accesible para todos (Rose, 2018).

Cada una de las pautas que componen los principios está formada por una serie de puntos de verificación que indican un mayor nivel de detalle. Es decir: para cada uno de los principios en que se basa el DUA (principios generales que hemos visto que ofrecen una idea grosso modo sobre cómo proporcionar la información al alumno) se proponen una serie de pautas más específicas para llevarlas a cabo (una serie de recomendaciones más concretas para llevar a la práctica los principios del DUA), junto a una serie de lo que se ha denominado “puntos de verificación” que aportan mucho más nivel de detalle para implementar las pautas de forma correcta, a través de distintas ejemplificaciones.

En la siguiente imagen puedes ver el resumen de las pautas y los puntos de verificación que componen cada principio (extraído de /educadua.es).

Cómo citar este artículo:

Equipo Pedagógico de Campuseducacion.com (2023). Diseño Universal para el Aprendizaje. Pautas para implementarlo en el aula. [Mensaje en un blog]. Blog de Campuseducacion.com. Recuperado de https://www.campuseducacion.com/blog/recursos/diseno-universal-para-el-aprendizaje/

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