Internacionalización de centros educativos

Aplicación en centros de Secundaria y  FP a través del programa Erasmus

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Resumen: En los últimos años la internacionalización de los centros educativos de todos los niveles está creciendo de forma exponencial gracias a programas como Erasmus+. Estos programas ofrecen un gran número de ventajas para los participantes, pero también para toda la comunidad educativa debido a los beneficios que reporta esta internacionalización a la propia institución escolar.

 

Abstract: In recent years, the internationalization of educational centers at all levels has been growing exponentially thanks to programs such as Erasmus +. These programs offer a great number of advantages for the participants, but also for the entire educational community due to the benefits that this internationalization brings to the school itself.

 

Palabras clave: Erasmus; Internacionalización; Prácticas profesionales; Programas Educativos Internacionales; Educación Secundaria; Formación Profesional.

 

Keywords: Erasmus; Internationalization; Apprenticeships; International Educative Programs; Secondary Education; Vocational training.

INTERNACIONALIZACIÓN DE CENTROSEDUCATIVOS

Los procesos de internacionalización, de movilidad a escala global y de cooperación entre instituciones e individuos en el contexto educativo están en constante crecimiento y se han convertido en un asunto capital, más allá del ámbito europeo.

Programa Erasmus

El programa Erasmus se creó en 1987 en referencia al humanista, filósofo y teólogo holandés Erasmo de Rotterdam, y nació con el objetivo de:

mejorar la calidad y fortalecer la dimensión europea de la enseñanza superior fomentando la cooperación transnacional entre universidades, estimulando la movilidad en Europa y mejorando la transparencia y el pleno reconocimiento académico de los estudios y cualificaciones en toda la Unión

Aunque en su concepción inicial estaba pensado para la Educación Superior, en los últimos años los programas de Educación Escolar, la Formación Profesional y la educación de adultos han ido ganando peso. Cada vez son más los centros educativos de Primaria, Secundaria y Formación Profesional que participan en acciones clave del programa Erasmus, no solamente acogiendo alumnado y profesorado extranjero y promoviendo estancias en el exterior, sino también exportando e importando buenas prácticas que favorecen tanto el aprendizaje de los alumnos como la carrera profesional de los equipos docentes.

Durante más de 30 años, más de 9 millones de alumnos de toda Europa han podido estudiar, formarse, trabajar y adquirir experiencia profesional en 34 países extranjeros gracias al programa Erasmus, que ha ido evolucionando y ganando adeptos a lo largo de este período, pasando de estar formado por 11 países y 3200 estudiantes a las cifras actuales (Comisión Europea, 2015).


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Los programas de movilidad

A nivel europeo, las primeras experiencias educativas internacionales, entendidas como todas aquellas propuestas que de manera sistematizada pretendían la colaboración entre socios de distintos países para poder llevar a cabo un proyecto curricular común con estudiantes, fueron lingüísticas, mediante proyectos que implicaban el intercambio y la movilidad entre profesores y entre grupos de alumnos.

Con el paso del tiempo, aparecen las primeras redes educativas como tal, y el nacimiento de la Unión Europea de los 25 miembros supuso el impulso definitivo al proyecto Erasmus y a otros proyectos del área educativa, como el Programa Leonardo da Vinci. Comienzan a sonar cada vez con más fuerza, como afirma Villalón de la Isla (2017), términos como internacionalización o eurodimesión, vocablos que hacían referencia a la necesidad de fomentar entre los más jóvenes la importancia de formar parte de una entidad suprarregional.

Por su parte, crece también la necesidad de desarrollar una identidad europea. Pese a que se trata de un tema polémico que genera recelos en algunos de los Estados miembros (Ruiz, 2004), la Unión Europea, por su parte, tiene un gran interés en desarrollar dicha identidad, puesto que considera que este sentimiento europeo ayudará a superar los problemas de legitimidad que puedan surgir en sus instituciones.

 

Este empeño por parte de la Unión supone un gran espaldarazo para todos los proyectos de movilidad, en especial para el programa Erasmus, el buque insignia  de las instituciones europeas. El grado de interés es tal que en febrero de 2019 la Comisión de Cultura y Educación del Parlamento Europeo decidió duplicar su presupuesto para movilidades durante el periodo 2021-2027, aumentándolo de los 14.700 millones hasta los 29.550, lo que supone un hecho histórico, según datos facilitados por el propio Parlamento.

Pese a las ayudas y el interés de las instituciones continentales, poner en marcha  un proyecto Erasmus requiere un considerable trabajo previo de búsqueda de empresas o instituciones que acojan al alumnado, como sostienen Jones, E. y Brown, S. (2017). Para tal fin, existen espacios colaborativos en los que los socios participantes pueden trabajar en un entorno seguro para desarrollar su proyecto. Podemos citar algunos de los más destacados:

  • eTwinning: se trata de una iniciativa de la Comisión Europea nacida en el año 2005 como parte del programa eLearning, con el objetivo de promover y facilitar el contacto entre particulares e instituciones de todos los niveles educativos anteriores a la En la actualidad constituye la comunidad europea más importante de docentes y centros escolares repartidos en los 34 países europeos que forman parte de la plataforma.
  • Eurodesk: constituye un servicio de información acerca de programas e iniciativas europeas, que concentra su trabajo en la información relativa a las áreas de educación, formación y Constituye una de las fuentes más completas de información sobre movilidades por aprendizaje en 34 países.

  • Eurydice: es una red de la que participan todos los Estados miembros de la UE, además de terceros países que forman parte del proyecto Erasmus+. Su principal ventaja radica en que ofrece información valiosa sobre los sistemas educativos nacionales de los países asociados y de sus prácticas educativas, medidos con indicadores y estudios comparativos.
  • European Schoolnet: es la red de 34 ministerios de educación europeos, que tiene como objetivo llevar la innovación en la enseñanza y el aprendizaje a centros educativos, docentes e
  • Europlacement: agencia europea muy consolidada y conocida que ofrece distintos tipos de prácticas en países comunitarios.
  • Universia: es una red de colaboración universitaria que permite buscar ofertas de prácticas internacionales gracias a su convenio con más de 1400
  • EURES: programa administrado por las oficinas de empleo de los diferentes países del Espacio Económico Europeo y que simplifica el contacto con empresas para la búsqueda de prácticas.
  • iAgora: red que ofrece oportunidades de empleo y de prácticas en el extranjero, mediante convenios con universidades y empresas. Su principal objetivo es facilitar a los participantes en los programas su posterior incorporación al mercado laboral.

Tipos de programas de movilidad y características

Las movilidades Erasmus+ ofertadas por la Comisión Europea se engloban en tres tipos de acciones: la Acción Clave 1 (KA1), de Movilidad de Personas por Motivos de Aprendizaje; la Acción Clave 2 (KA2), de Cooperación para la Innovación y el Intercambio de Buenas Prácticas; y la Acción Clave 3 (KA3), de Apoyo a las Reformas Políticas.

Dentro de estas acciones, los proyectos de movilidad pueden presentarse enmarcados en cuatro grandes ámbitos:

Educación Escolar: abarca la enseñanza preescolar, primaria y secundaria en los centros de toda Permite realizar movilidades para el aprendizaje, tanto de alumnos como de profesores y personal no docente, que duren desde solo dos días hasta un año entero. Las actividades que pueden llevarse a cabo en este tipo de movilidad son muy variadas, y abarcan cursos de formación estructurada, períodos de docencia en centros europeos, o períodos de observación, conocidos como jobshadowing, que promueven el intercambio de buenas prácticas y metodologías innovadoras. Está formado por las acciones estratégicas KA101 (para la movilidad de personal), KA201 (asociación estratégica en el ámbito escolar) y KA229 (de intercambio escolar).

 

Formación Profesional: permite a los alumnos de este nivel educativo, estudiantes en prácticas y aprendices, realizar prácticas en el extranjero y formarse en empresas y entidades comunitarias, facilitándoles la transición de la etapa educativa al mundo laboral. A su vez, también posibilita a los docentes de la Formación Profesional llevar a cabo períodos de formación, de docencia o de observación de buenas prácticas en empresas o instituciones europeas. Incluye las acciones KA102 (movilidad de alumnado o profesorado de instituciones que no tienen la Carta Erasmus de Formación Profesional), KA116 (movilidad de alumnado o profesorado de instituciones que tienen la Carta Erasmus de Formación Profesional) y KA202 (intercambio de buenas prácticas en FP).


 

Educación Superior: dirigidos a estudiantes de ciclos formativos de grado superior, estudiantes universitarios de grado o de máster, doctorandos y profesores de estas etapas Está compuesto por las acciones estratégicas KA103 (movilidad de alumnado o profesorado de Educación Superior), KA107 (movilidad para la obtención de créditos académicos), y KA203 (asociaciones estratégicas).

 

Educación de Personas Adultas: posibilita el intercambio de personal dentro de las organizaciones de Educación de Personas Adultas. En este ámbito se incluyen las acciones KA104 (movilidad del personal de Educación de Personas Adultas) y KA204 (asociaciones estratégicas).

La importancia de realizar movilidad internacional

Las movilidades tienen un impacto muy positivo en el alumnado. No sólo favorece la nueva adquisición de competencias y conocimientos, sino que además convierte a los participantes en personas más proclives a llevar a cabo posteriormente una carrera profesional internacional, aumentando sobremanera  la empleabilidad (Jones, E. y Brown, 2017).

Según un estudio publicado por la Comisión Europea (2014) en el que se tomaron más de 80.000 muestras, los titulados con experiencia internacional se manejan de manera más eficaz en el mercado laboral, y tienen un 50% menos de probabilidades de padecer una situación de desempleo de larga duración. Además, transcurridos 5 años desde la finalización de sus estudios, su tasa de desempleo es un 23 % inferior.

Tal y como se desprende del estudio, también los empresarios valoran muy positivamente las experiencias internacionales, dado que el 92% de los contratantes desean encontrar en sus empleados aspectos como la capacidad de decisión y de resolución de problemas, la confianza en uno mismo, la tolerancia o la curiosidad, que son precisamente algunos de los rasgos de personalidad que promueven los programas de movilidad internacional. Si normalmente los alumnos que participan en este tipo de programas presentan valores destacados en las trazas de personalidad descritas, los valores se incrementan alrededor de un 42% de promedio una vez finalizadas las movilidades.

Es impresionante ver cómo Erasmus+ permite que los jóvenes prosperen en el mercado laboral moderno y en una sociedad más diversa. Me complace ver que los titulados de Erasmus+ se sienten más dispuestos a afrontar nuevos retos, tienen mejores perspectivas de carrera y son más conscientes de los beneficios que reporta la UE a su vida cotidiana (Navracsics, CE, 2018).

En cuanto a las acciones para realizar prácticas empresariales internacionales en la Formación Profesional, el informe pone de manifiesto que a más de una tercera parte de los becarios Erasmus se le ofrece un puesto en la compañía en la que realizaron sus prácticas. Asimismo, la capacidad para emprender de estos alumnos es mucho más elevada, y alrededor del 10% ha creado su propia empresa, mientras que el 3 de cada 4 tienen en mente esta posibilidad.

La necesidad de llevar a cabo movilidades en Formación Profesional parece, por lo tanto, indiscutible, y es una de las principales líneas de trabajo del programa Erasmus+. Tanto el Tratado de Maastricht (1992) como el Tratado de Ámsterdam (1999) remarcaban la importancia de potenciar las acciones de movilidad para poner en marcha una Formación Profesional mejor. También, la propia Comisión Europea determina la importancia de acercar la escuela a la empresa a través de tres líneas de actuación básicas (1995):

  • La apertura de la educación al mundo laboral mediante el conocimiento de las empresas y la comprensión de los cambios que influyen en las actividades de producción.
  • La implicación de la empresa en la formación, no solo de los jóvenes estudiantes, sino también de los empleados de la propia organización.

  • El impulso de la cooperación entre empresas y centros educativos fomentando la figura del aprendiz a escala europea, lo que proporcionará un valor añadido tanto para los jóvenes como para las compañías.

Y es que los beneficios de participar en las movilidades del programa Erasmus+ en sus distintas acciones están fuera de toda duda independientemente del prisma bajo el que se miren. Una cifra superior al 70 % de los estudiantes que participaron en Erasmus+ declara entender mejor qué quieren hacer en sus futuras carreras profesionales, y alrededor del 90% avalan que las capacidades adquiridas les son de gran ayuda en su vida cotidiana.

Pero las bondades de los programas Erasmus+ no solo benefician al alumnado, ya que las instituciones participantes se consideran mejor preparadas para la transformación digital. También contribuye a una mejor labor docente como se constata del siguiente dato: más del 80 % de los profesores considera que su participación en un proyecto internacional se tradujo en la puesta en marcha de planes de estudios más innovadores.

Ventajas de la internacionalización de los centros para la comunidad educativa

Como consecuencia del fenómeno de la globalización, la educación ha ido desarrollando, durante las últimas décadas, estrategias de enseñanza- aprendizaje que dan respuesta a las demandas del alumnado, que no son otras que la necesidad de poder manejarse en una sociedad multicultural e interconectada, en la que el avance tecnológico crece de manera exponencial.

La internacionalización de la educación es la llave que abre la puerta de estas demandas de los estudiantes, la mejor herramienta para poder formar a los profesionales del futuro, ya que permite alejarse del irracional aislamiento pedagógico en el que muchos docentes se desenvuelven.

 

Como afirma De Wit (2011), la internacionalización ha pasado de ser una cuestión estratégica reactiva a una proactiva, de valor añadido a la corriente principal, y también ha visto evolucionar sustancialmente su enfoque, alcance y contenido.

 

Como docentes es nuestra obligación desarrollar en el alumnado habilidades y competencias que les permitan acostumbrarse a nuevos entornos sociales cambiantes, así como a distintas culturas y formas de trabajo.

En un mundo en el que la información fluye a nivel global, resulta imprescindible que hagamos nuestras las buenas prácticas implementadas en las culturas educativas más avanzadas. Por ello, es fundamental aprovechar las ventajas que nos ofrecen la puesta en marcha de movilidades formativas como las que nos brinda el programa Erasmus+, estancias de intercambio de buenas prácticas en las que conozcamos de primera mano cómo se trabaja en otros sistemas educativos.


La importancia de la internacionalización de los centros para el alumnado, la comunidad educativa y la sociedad en general está fuera de toda duda, pero para llevar a cabo este proceso es primordial contar con un claustro comprometido, que sea capaz de entender la importancia del proceso, afrontar los retos que supone adaptarse a los nuevos paradigmas educativos y hacerlos propios.

No obstante, son los equipos directivos los responsables últimos de internacionalizar a los centros educativos ya que, como sostienen Pérez y Curós (2006), el proceso de internacionalización solo será posible si cuenta con los recursos y el protagonismo necesarios para ponerlo en marcha, y solo si se incluye como una calificación significativa para los docentes la internacionalización tiene una oportunidad de ser implementada y prosperar en la institución.

 En la sociedad actual, cada vez más global y cambiante, el conocimiento de  idiomas, las nuevas tecnologías, la diversidad cultural y los procesos de integración económica juegan un papel indispensable. Por este motivo, es vital que tanto alumnos como profesores tengan la oportunidad de llevar a cabo una realización profesional, personal y social a través la internacionalización de sus centros, a la vez que participan en la promoción de los valores democráticos, las relaciones entre culturas y la cohesión social que promueven las instituciones europeas.

Pero los programas europeos van más allá de una simple movilidad y de la mejora de las capacidades en un idioma extranjero, ya que implican un proceso que permite integrar las dimensiones internacional, intercultural y global para la transformación de toda la comunidad educativa.

En el ámbito de los centros escolares y de Formación Profesional, la internacionalización posibilita la apertura al exterior y la búsqueda de nuevos entornos de aprendizaje del alumnado y de desarrollo profesional de los docentes. Se trata de una de las grandes líneas estratégicas de las administraciones educativas, que buscan dotar a sus centros de elementos enriquecedores que les permitan una formación adecuada al siglo XXI.

Para lograr un auténtico cambio cultural en una institución educativa es preciso que toda la comunidad adopte como propio un enfoque de internacionalización, mediante la elaboración de normas y estrategias institucionales que pongan de manifiesto la envergadura y la trascendencia del proceso, de forma que se contribuya a mejorar el conocimiento, a favorecer las libertades y el entendimiento y a construir el progreso.

Pese a las dificultades que conlleva todo el proceso, el camino iniciado por las administraciones no parece tener marcha atrás, y el prestigio de los centros educativos del futuro estará cada vez más ligado a la internacionalización.

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